martes, 20 de octubre de 2009

Fragmento para compartir.Las Brumas del Destino

Elena

Cuando la mujer volvió a su casa encontró a Ami en el sillón de la sala con los auriculares puestos, la saludó y cómo ésta no le contestó se acercó levantando uno de los micro parlantes. Ami levantó la cabeza, sonrió y saludó a su madre. Luego de un rato ambas mujeres, madre e hija se sentaron en la cocina a comer tarta de jamón y queso fría y a mirar televisión. Tinelli , estaba imperdible, a la madre le encantaba éste programa, pues afirmaba, le limpiaba la cabeza de tantas broncas que la invadían en su trabajo en la Estación de Servicio. Desde que su marido la había abandonado, por otra mujer más joven , para Elena , el silencio era mal compañero , un acompañante que le acercaba espectros del pasado, que le traía a la superficie de la conciencia viejos pensamientos, que había rumiado durante años y cuyo jugo amargo impregnó cada una de sus células, convirtiéndola en una mujer opaca, descreída y fundamentalmente triste.
Cuando veía a su hija, secretamente envidiaba su juventud, su lozanía , sus ímpetus juveniles. Pero sobre todo envidiaba sus ilusiones, y se decía a sí misma que pronto esa mocosa vivaz, se convertiría en algo parecido a ella , que tarde o temprano la vida le sacaría la silla y quedaría sentada en el fango de la realidad, embadurnada de las miserias y las pestilencias del mundo de los adultos. A cada mariposa la espera su parabrisas se decía, mientras miraba el juvenil rostro de su hija donde los rasgos de su ex marido se expresaban cada vez con más notoriedad. De alguna manera ése maldito recibiría su castigo a través de los sufrimientos femeninos de su hija. ¡ Es muy fácil ser varón pensaba! Como un picaflor, van de planta en planta, no soportan el peso de los hijos en la panza y en la columna, no los paren. No menstrúan. No se vuelven menopáusicos. Al fin de cuentas, pensaba Elena, Dios a sido injusto en la repartición de cargas entre los sexos. ¡Claro si Dios es varón! . Ami miró a su madre , que permanecía callada desde hacía largo tiempo, le tocó el antebrazo con el vaso de gaseosa, ésta le devolvió una sonrisa , casi una mueca. Y Ami sintió una vez más ésa distancia, ése abismo que existía entre las dos y que nunca había logrado comprender, pero que percibía cada día de su vida, desde que tenía memoria.

7 comentarios:

  1. Supongo que esas distancias, siendo o no necesarias, son inevitables.

    Nosotros somos los niños que fuimos hechos adultos, con nuestra propia mochila. Nuestros padres son sus vivencias de sus años. Y nuestros hijos serán lo que están viviendo ahora como niños, las experiencias que vayan acumulando y lo que les toque vivir.

    Me ha gustado mucho.




    John W.

    ResponderEliminar
  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  3. Gustavo...

    guauuuuuu... me dejaste sin palabras... que profundidad tan real hay en tus letras...
    como siempre te digo... escribes sensacional!!!

    y como me encanta leerte paso a decirte que tienes un premio en mi galería de guiños y caricias para el alma... columna derecha de Letras...
    "Escritos de oro"
    pasa a buscarlo cuando quieras... te lo ofrezco con todo cariño!!!

    beso!!!

    ResponderEliminar
  4. Tan cotidiano, tan real, crudo y maravilloso.
    Yo por mi parte espero que mi niña cumpla con todos sus sueños y cuando crezca no la dejaré mirar a Tinelli, prefiero que veamos a Capusotto, jajaja.

    Un Abrazo

    ResponderEliminar
  5. Gracias Ursula, viniendo de una persona de tu sensibilidad tiene mucho valor. Abrazo y otra vez gracias.

    ResponderEliminar
  6. Te debo parecer una tonta que solo comenta..pero Brillante es una palabra que solo uso cuando algo es PERFECTO... Y lo tuyo es brillante...
    No debemos dejar que les saquen las sillas a los que tienen ilusiones..y si no podemos impedirlo( porque no lo vamos a poder impedir) tendremos que darles las herramientas para que sepan pararse y limpiarse el fango...y seguir...seguir y seguir en busca de esos sueños que seguramente alcanzarán...todo dependerá de ellos...
    Brillante!!!...
    Un beso
    Adriana

    ResponderEliminar
  7. En las ultimas vacaciones de verano mi madre me presto un libro para leer. mi sorpresa al ver el nombre del autor. Lo conosco como medico ,excelente por supuesto,mi sorpresa fue enorme y la verdad mucha curiosidad por ver de que se trataba el libro, esperaba otra cosa.Mi sorpresa aun mayor cuando lo lei.Me senti tan identificada, es increible y asombroso. La forma en que percibis la naturaleza humana y sus complejos, la facilidad en escribir sensaciones que uno a veces trata de explicar y no puede..Te felicito.. y deceo poder leer mas de tu autoria.. he quedado helada, y sin palabras. te deceo muchos exitos.felicitaciones..

    ResponderEliminar