lunes, 19 de diciembre de 2011

Semana Navideña

Hoy Lunes diecinueve de diciembre para el común de los mortales empieza la semana de la navidad, para los puristas por supuesto empezó ayer, por eso de que la semana empieza los domingos. Como por regla general trato de apegarme a los usos y costumbres de la mayoría, para mí la semana empieza el día lunes, ese dia en que tenés que volver a madrugar para retomar el ritmo laboral. ¡Qué linda es la navidad!  Es la época del año en que festejamos el nacimiento del niño Jesús y nos reunimos toda la familia alrededor del árbol de navidad a comer lechón , con nueces, turrones, chocolate , beber sidra, champán, vino, clericó y lo que venga.  Todo en cantidades suficientes para varios meses de hambruna.  Nos reunimos todos alrededor de la mesa hipercalórica y todos implica la presencia de esos parientes con los cuales nos odiamos el resto del año, y a los que a pesar de la conversión espiritual que experimentamos en estos momentos, estamos a punto de apuñalar con el picahielo varias veces a lo largo de la velada. Y los primos esos con los cuales únicamente nos vemos para estas ocasiones, el nombre de cuyas mujeres e hijos no recordamos, si es que alguna vez los conocimos, y toda la fauna de familiares y allegados que cree que el momento oportuno para la "reconciliación" llegó justo ahora, en que el niño de belèn nos hará olvidar la plata que le prestamos y nunca nos devolvió o la trastada que nos hizo en el mes de  Junio ¡Qué linda es la navidad! Una fecha llena de amor y paz, el famoso espíritu navideño que nos invade ya desde ahora llevandonos a invadir cuanto comercio, tienda, shopping, supermercado, hipermercado existan en los alrededores próximos y no tanto. Dispuestos a gastar todo lo que tenemos y un poco más siempre que la tarjeta de crédito lo permita. Perdón una omisión involuntaria, las tiendas de electrodomésticos es una de nuestras preferidas, donde el espíritu navideño anida con más encarnizamiento. Por supuesto toda esta cadena de virtud, lleva al transito de camiones de reparto de insumos, para estas tiendas, en cantidad mucho mayor que el resto del año, en horarios desusados y genermalmente en doble fila, con sudorosos conductores a los que el espíritu navideño al parecer les patea el hígado, los indigesta, haciendolos poseer una cara  de muy pocos amigos acompañados en general de gestos descomedidos hacia el resto de los  conductores y transeúntes que tambien  imbuidos del espíritu navideño, reclaman a viva voz su derecho de transitar libremente las calles y veredas. ¡Qué linda es la navidad! Y la nuestra es más fiel a la original, ya que en la ciudad en este momento, las once de la mañana, del primer día de la semana navideña, el termómetro marca 32ºC, pero veamos el lado positivo, para los próximos días está anunciado un incremento aún mayor de la temperatura una "ola de calor" que nos hará añorar la temperatura de hoy. Digo que es más fiel porque, sin muchas certezas, imagino que en Belen no nevaba cuando nació el niño jesús y no hacía frío ni lo abrigaban renos, así  que nuestra tórrida navidad, acompañada de una comida invernal como contrapeso, es más fiel a la original. Además podremos hacer uso indiscriminado  e imprudente de la pirotecnia, dormir la mona en la galería hasta que el sol o las moscas nos despierten  y no desesperar porque todavía nos queda la fiesta de fin de año, ¡que esa si se pone buena! Y como yo trato de ajustarme a los usos y costumbres, los dejo me voy al  Wall Mart a comprar garrapiñada, pan dulce, turrones, una buenas bolsas de nueces, y varias cajitas de sidra (para mis tías) , champán para mi señora, mis hijos,mis primos, los vecinos de al lado etc. y para mí unas buenas botellitas de vino y ensalada de frutas.  No me olvido de los rompeportones y los volcanes , eso (la pirotecnia pesada) ya lo compré la semana anterior, a mi vieja le encanta tirarlos debajo de los autos que pasan por la calle luego de las doce, con mis tías se pelea por el encendedor, a mi en cambio me gusta más colocarlos en el escape de los estacionados, es cuestión de gustos nada más, nada que empañe la atmósfera de paz y fraternidad.¡Esta navidad vamos a reventar la noche!  ¡Feliz navidad, prospero año nuevo y felicidad!

martes, 6 de diciembre de 2011

Humillación en el Jardín de Infantes.

Humillación en el jardín de Infantes

Por televisión, en el noticiero del medio día, pude observar la foto de una niña en Salta que fue fotografiada en el colectivo urbano, junto con su hermano en las mismas condiciones, con una notificación de deuda del tamaño de una hoja A4 colgada con un alfiler de su uniforme de jardín de infantes. Yo, como casi todo el mundo, practicamente perdí mi capacidad de asombro, pero ésto realmente me parece de una bajeza intolerable. Sin ser especialista en derecho, tengo entendido que toda la educación es pública, este caso de gestión privada.  Por lo tanto está sometida a la regulación del estado, que seguramente deberá alcanzar con su poder sancionatorio a los docentes responsables de tamaño atropello contra la dignidad de  dos niños.  Soy conciente que la educación privada es una elección y que por lo tanto debe abonarse su costo, pero esa no es la forma de comunicarles a los padres su retraso o incumplimiento.  Me recordó mucho a la estrella con que los nazis identificaban a los judíos.  Hoy pensaba escribir algo sobre la crisis del 2001 y el trágico legado de las políticas neoliberales, pero ver esa foto me causó tal indignación  que decidí escribir al respecto.
Espero que el estado tome cartas en este asunto y sancione duramente a las personas responsables.





viernes, 11 de noviembre de 2011

El fin del mundo llega. Anuncio sobre la fecha exacta.

El fin del mundo y mi prima Marina

Como todos ustedes saben hoy once de noviembre de dos mil once, a las once y once horas se acaba el mundo. Lo que  no está bien aclarado es porque huso horario se guía el apocalipsis, por lo que estaremos con la permanente incertidumbre de saber con exactitud en que momento se terminará todo. Bueno no se si esta entrada durará muchas o pocas horas, ya que la estoy escrbiendo el mismo día de la ocurrencia del fin del mundo su duración solo podrá ser de horas y por lo tanto se trata de una entrada efímera. Luego del fin del mundo no existirán ordenadores , ni red , ni lectores. Así que poco importa. Salvo que el mundo estalle en miles, que digo miles, en millones de fragmentos y estos en forma centrifuga sean expulsados hacia el vacío que compone mayoriamente el universo y en algún momento del futuro, este ordenador y su contenido sean encontrados por alguna forma de vida exótica, en el mismo momento que encuentren todos esos discos grabados y diversos artefactos que enviamos al espacio exterior, y sirva para que ese extraño ente ultraterreno conozca luego de descifrar nuestro alfabeto e intuir nuestro calendario, en que momento desapareción esa míserrima roca azul de un lejano sistema solar.  Mi prima Marina tenía mi edad, a decir verdad unos meses mayor que yo, era nacida el 12 de Enero, la infausta prima Marina, por consejo de una númerologa se decidió a  festejar su cumpleaños número cincuenta ( los cincuenta años nos parecen algo trascendente, a pesar de ser un pura y simple convención como el calendario gregoriano)  en Haití, por ser el lugar donde tendría las mejores vibraciones, y eso le aseguraría un futuro venturoso.  Por lo que dedicó los últimos tres años de su vida a ahorrar, para pagarse el viaje hacia Haití, y en preparar todo para su cumpleños hasta el último detalle, en el lugar con "mejor vibra". (Todos sabemos hoy, en el postrer día de la humanidad, que la "buena vibra" es indispensable como nos  explicó hasta el hartazgo Claudio María Dominguez) La despedimos en Ezeiza el 9 de Enero de 2010. Nuestro último recuerdo de ella es una cara sonriente y una mirada soñadora.  Ella por ese capricho no pudo asistir a éste el más importante de los acontecimientos, para nosostros al menos, luego del big bang ya que murió en la primera réplica.Una fatalidad no pudo cumplir con su sueño de visitar Japón en 2011.

sábado, 29 de octubre de 2011

Recordar. Tener memoria.

Recordar. Tener memoria.

Negar mi solidaridad de ser con el pasado sobre  tal o cual punto particular es afirmarla (a esta solidaridad) para el conjunto de mi vida.  En el límite, en el instante infinitesimal de mi muerte, no seré ya más que mi pasado. El solo me definirá. 
Y los muertos  que no han podido ser salvados y transportados a bordo del pasado concreto de un sobreviviente no son pasado,  sino que sus pasados y ellos están aniquilados.

                                                                                               J.P Sartre-
"L'être et le néant"

miércoles, 19 de octubre de 2011

Día internacional

Hoy es el día internacional de la lucha contra el cáncer de mama. El más frecuente en la mujer. Facilmente detectable por el autoexámen mensual, ecografia o mamografía anual, según edad. Control médico anual. En tus manos está la intervención oportuna. En las manos del estado proveer los medios necesarios para que todas nuestras mujeres puedan realizarse los exámenes correspondientes en forma gratuita y masiva.  Es triste que en pleno siglo XXI a  300km de la Capital Federal no exista la posibilidad de realizarse una ecografia o una mamografía gratuita, y las mujeres que necesitan realizarselos deban viajar  100 km a realizar colas de madrugada a la intemperie en el Hospital de Referencia de la capital provincial (Paraná) para conseguir un turno. Una  verdadera verguenza.  Hoy es el día internacional de la lucha contra el cáncer de mama, por eso recuerdo esto.


Sobre el cáncer de mama y su día internacional:





Desde hace varios años, octubre ha sido elegido como mes para concientizar sobre la importancia del cáncer de mama, tanto en su diagnóstico, prevención y tratamiento, como así también para recaudar fondos para investigación.

El cáncer de mama es el tumor más frecuente en mujeres, estimándose que una de cada ocho mujeres que alcancen los 85 años desarrollará uno, ocupando el primer lugar como causal de muerte por cáncer en el sexo femenino.


Es fundamental crear conciencia sobre la importancia que cobra el diagnóstico precoz de lesiones, que permitan tratamientos menos agresivos y se acompañen de un mejor pronóstico. En el diagnóstico precoz, la consulta periódica al ginecólogo resulta trascendental (se sugiere una consulta anual a partir de los 30 años).


A nivel nacional no existen programas oficiales de screening por mamografía. En el año 2006, un consenso médico interdisciplinario acordó recomendar la mamografía anual a partir de los 40 años de edad en mujeres sin antecedentes. También se sugiere una mamografía de base a los 35 años.


En caso de existir antecedentes familiares se recomienda comenzar el control anual 10 años antes de la edad de aparición del caso en cuestión. No existe acuerdo acerca de la edad hasta la que deben extenderse los controles.


La mamografía debe obtenerse con equipamiento y en servicios dedicados que cumplan con normas de calidad. En casos específicos, podrán requerirse otras prácticas diagnósticas, como mamografías ampliadas y focalizadas, ecografía, resonancia magnética, punciones, entre otras.


En la lucha contra el cáncer de mama el miedo no es un buen aliado. El acercarse a s ginecólogo y el estudio con periodicidad de la mama son herramientas accesibles que pronóstico favorable.


Principales recomendaciones para la detección precoz:

- A partir de los 40 años es recomendable realizarse una mamografía, si no tiene antecedentes familiares de cáncer de mama.
- Las mamografías se deben repetir anualmente, en la mayor parte de los casos.
- Si en su familia hay antecedentes de cáncer de mama, se recomienda comenzar a realizar las mamografías 10 años antes de la edad en la cual se detectó el caso familiar.
- La mamografía digital directa es una de las técnicas más avanzadas para la detección de lesiones en las mamas.
- Sus ventajas cobran más importancia en mujeres jóvenes y en mamas densas, ya que permite procesar digitalmente la imagen obtenida, mejorando la nitidez y contraste, o ampliar una zona específica para analizarla en detalle.
- El autoexamen mamario es uno de los mecanismos recomendados para la detección de anormalidades, pero el nivel de información y detalle que se obtiene con una mamografía no se obtiene por medio del tacto. Se recomienda hacer mensualmente el autoexamen mamario, y anualmente a partir de los 40 años, una mamografía.
- La mamografía digital directa puede realizarse aun cuando al paciente tenga implantes mamarios
- Se recomienda la visita periódica al ginecólogo

Dr. Javier Rodríguez Lucero

Jefe de Servicio de Imágenes de la Mujer – Grupo Gamma
Matricula Provincial 1223
5

lunes, 26 de septiembre de 2011

La Morsa Entrada Final

Espero que les haya gustado. Entrego la última parte. Abrazos

La Morsa Entrada Final


-No, yo estoy acostumbrado- dijo el otro mientras pedía otro vaso- a mí no me hace nada. Puedo tomarme una damajuana si quiero, que no me hace nada.-continuó.- Hace quince días salí de gira, como todas las semanas, todo bien, pero cuando volví Mariana me había cambiado la cerradura. No pude entrar. La verdad que me calenté, empecé a patearle la puerta, a gritarle y nada. Me prendí al timbre, cuando me di cuenta estaban todos los vecinos en las puertas mirándome. Pero yo seguí, a mi no me importa lo que dicen los demás, yo seguí, baje del auto la barra de  tiro y  le di a la puerta, a las ventanas a las paredes a todo. Mientras la llamaba a la hija de puta que saliera, que le iba a partir la cabeza en cuatro.- en este punto la morsa adquirió un expresión de ferocidad que terminó de convencer a los últimos parroquianos que quedaban de retirarse, en un momento se puso de pie y empezó a gesticular contra la vidriera repitiendo los gestos que había realizado en la casa de su novia, comenzó a patear las paredes y  las sillas del local, a vociferar cosas irrepetibles, hasta que entre Bermúdez y Raúl lograron calmarlo y sentarlo nuevamente en su silla- Perdón-dijo y comenzó nuevamente a llorar a los gritos- es que cuando me acuerdo de lo que me pasó, me enloquezco.
-Calmáte un poquito, yo no digo que sea lindo que una mina te cambie la cerradura sin avisarte, pero que se yo, no es la única mina que existe, si vos terminaste con tu mujer que llevabas  quince años de casado, no te vas a enloquecer porque una tipa te deje. No será la primera ni la última. No podes tener una actitud así.-le dijo su amigo condescendiente.
-Si en eso tenes razón pero eso no es todo. Lo que pasa es que como yo seguí haciendo quilombo en la calle, vino la policía y me llevó. Después resulta que Mariana me había denunciado por hostigamiento, había declarado que yo era un loco que la perseguía. No puedo acercarme ni a doscientos metros de la casa. Ni siquiera a sacar mis cosas.
-Bueno eso si que es un bajón, loco.
-Si un bajón, sí. Pero eso no es todo.
-Como que no es todo. ¿Qué más te pasó?- quiso saber Bermúdez.
            - Se pudrió todo, eso paso- dijo Domínguez mientras se secaba las lágrimas y yo creí notar un atisbo de furia en sus facciones, lo que me hizo temer lo peor. Tomo medio vaso de vino de un sorbo, encendió su enésimo cigarrillo y mirándolo a los ojos a su interlocutor dijo-¡Todo! Todo se pudrió. Mariana me había pedido que  pusiera todas mis cuentas bancarias a nombre de su hijo, el auto, la quinta de San Benito todo. Yo técnicamente era un indigente. Eso pasó que la  Mariana me dejó en la calle ¡Eso pasó!- dijo poniéndose de pie bruscamente  golpeándose la cabeza contra la pared y arañando el revoque. Bermúdez lo calmó y lo volvió a sentar en al silla. Domínguez permaneció con el rostro entre sus manos, y por primera vez me causó lástima. El otro permaneció callado evidentemente sin argumentos. Yo pensé si realmente sería cierto lo del maleficio de los casinos. Si esa cohorte de jubiladas tendría poder sobre el porvenir de las personas. A esa hora de la madrugada todo era posible.
-Bueno-dijo Bermúdez recuperado del impacto inicial- ya contaste todo ahora calmáte, por lo menos tenés la plata de la casa que vendiste, vos sos un tipo emprendedor y te vas a recuperar.
-¡Es que eso no es todo!-casi gritó la morsa a la vez que se desprendía la camisa de un tirón y se ponía de pie como un Clark Kent obeso y desquiciado.   Simultáneamente vi el enorme tatuaje con el nombre de la psicóloga enmarcado en un corazón que ocupaba todo su pecho y al grupo de viejas que ingresaban al local, quien sabe salidas de donde.  Creo que no pagué salí disparado  a la vereda y me fui casi corriendo a mi casa, aterrorizado por la posibilidad de que me alcance la mala suerte.  Lo que le había pasado a Domínguez ya era bastante.

jueves, 22 de septiembre de 2011

Un Cuento para ustedes: La Morsa Cuarta Parte

La Morsa  Cuarta parte


 La morsa se sacudió en un llanto desconsolado dobló el tronco hacia delante y comenzó a golpear la mesa con la frente. Nuevamente desee evaporarme en el aire, pero solo atiné a darle unas suaves palmadas en la espalda, mientras el amigo le decía algo al oído que no pude escuchar como consecuencia de sus estertorosos berridos.
 Raúl, el mozo, se acercó, pensando que quizás Domínguez  había sufrido un colapso y debía llamar a la Emergencia. Lo calmé con un gesto silencioso y volvió a la barra dando en su camino explicaciones al oído de otros parroquianos que evidentemente le preguntaban por la escena que se estaba desarrollando en  nuestra mesa
Lentamente Domínguez se incorporó, extrajo un pañuelo del bolsillo posterior de su pantalón , se secó las lágrimas y se sonó la nariz con estruendo.  Un matrimonio que se encontraba con sus dos hijos pequeños unas mesas a nuestra izquierda tuvieron que retirarse por el susto que los niños sufrieron ante lo visto, mientras franqueaba la puerta de salida la mujer nos miró con ojos de reproche, censores de nuestra conducta. Yo la miré con ojos que suplicaban misericordia y comprensión, al pasar junto a la vidriera la mujer tapó los ojos de sus hijos para que no nos miraran y prosiguió erguida su camino.
-          Eso es lo que hice, buscar asesoramiento  y me recomendaron que solicitara asistencia psicológica.- retomó el hilo de su relato más calmo, por lo menos en apariencia- bueno eso es lo que me llevó a conocer a Mariana.
-          ¿Mariana?¿Quién es Mariana? Vamos despacio, porque de lo contrario no entiendo nada. Vos te separaste de tu mujer, tuviste muchos líos por negarte a pasarle la guita para mantener tus hijos y después la conociste a Mariana. Aja.
Explícate un poco porque no entiendo nada.
-          Bueno es lo que trato de contarte- dijo mientras yo me atemorizaba pues
-          nuevamente sus ojos comenzaban a llenarse de lágrimas.- Mariana era la psicóloga que consulté. Viste como son las consultas. Tenía que ir a cada rato a hablar con ella. Me  preguntaba sobre toda mi vida. Y a la próxima vez de nuevo. Y así hasta que  me empezó a gustar.
-          ¿Te empezó a gustar la psicóloga? Pero vos estás mas loco de lo que yo pensaba. 
Como te vas a calentar con la psicóloga. Que clase de terapia vas a recibir. Supongo que la tipa te habrá suspendido las sesiones inmediatamente.
-          No, fijáte que no, no me suspendió ninguna sesión. Al  contrario me empezó a                    
dar  apoyo todos los días, y al final terminamos siendo pareja. Hermosa mina Mariana. Terminó no solo siendo mi apoyo psíquico y mi pareja sino mucho más terminó siendo mi asesora en todos los temas inherentes a mi divorcio incluso en los económicos. Ella y su hijo empezaron a ayudarme en todo.
-          A además Mariana tenía un hijo. Y grande se ve  porque para ayudarte en todo.
-          Si veintidós años.  Parecía un pendejo bárbaro. La verdad que con su ayuda no tuve que pasarle un mango más a mi mujer.
-          Ni a tus hijos- dijo Bermúdez
-          Y si tampoco a mis hijos- contestó mientras  nuevamente las lágrimas brotaban de sus ojos y yo temía un nuevo episodio de llanto desconsolado, que afortunadamente no ocurrió.- de todas formas mi mujer trabaja así que en realidad no necesita nada, todo lo hacía para romperme las bolas. Nada más que para romperme las bolas. Pero Mariana me asesoró.
-¿Mariana te asesoró? ¿La psicóloga? Que además era economista o abogada- respondió Bermúdez con un dejo de ironía
-No, ella entendía bastante y el pendejo era una luz-dijo  Domínguez mirando a su amigo con  ojos inexpresivos.-La cosa es que no le pasé un mango a la guacha de mi mujer. Hasta que se pudrió todo.
- Andá despacio, loco, que no entiendo nada. ¿Por qué se pudrió todo?
Te arrimaron nomás. Y era de esperarse. Vos tenés obligaciones que cumplir. No podes por capricho porque  te salga espuma por la boca, borrarte así como así. Me parece que no está bien lo que hiciste.
-Una fría y una caliente. No puedo sacarme de la cabeza ese asunto. Ellos están enojados conmigo. Y sabes algo tienen razón.
- ¡Bueno loco cortála ya con eso! Me parece que  vos tenés un mambo de aquellos.
- Es que cuando se pudrió todo-dijo la morsa terminando su tercer vaso de vino- cuando se pudrió todo ellos se enojaron conmigo. Por eso, vos no entendés
-¿Qué es lo que tengo que entender? Vos cagaste a tus hijos, te calentaste con la psicóloga y encima te hacés el bocho por una boludez. No se  que te pasa a vos, para mi que te estás poniendo en pedo.

sábado, 17 de septiembre de 2011

Un cuento para ustedes: La Morsa Tercera Parte

La Morsa Tercera Parte


- ¡No seas boludo! Que estás diciendo- estalló de pronto Bermúdez, perdiendo súbitamente la calma y el buen humor.  El resto de los parroquianos dirigió su mirada hacia nosotros, desee que Domínguez estuviera en lo cierto y yo fuera invisible.
Traté de acurrucarme en la silla empequeñecerme lo más posible. Pero continuó con el encendido discurso que había comenzado.
- Nunca pero nunca he escuchado semejante sarta de estupideces. ¡Vendiste la casa y listo! Para que la dejarías cerrada y vacía. Para que se llene de humedad, telarañas, ratones y se empiece a derrumbar por el abandono. No, loco, hiciste lo que tenías que hacer. ¡Ven-der-la!.  Punto a otra cosa. No podes hacer semejante drama por eso- terminó bajando el tono hasta suavizarlo como una suave brisa de verano. Las lágrimas de  la  morsa caían a raudales de sus ojos. Terminó su vaso de vino y elevándolo por el aire pidió otro, al mozo que ésta vez se apresuró a traerlo inmediatamente. Tuve la sensación de estar en el lugar equivocado en el momento equivocado, pero paralizado como estaba por la sorpresa no atiné a irme.
-No- dijo Domínguez con una voz ronca que surgía de lo más profundo de su congoja mientras encendía un cigarrillo.- no es por la casa loco, es por lo de mi mujer.
-¿Por lo de tu mujer?¿Qué le pasó a tu mujer? Se murió, no me digas que se murió
- No, que se va a morir, nos divorciamos hace cinco años.
-¡Ah bueno! Con esto hacemos bingo, tus viejos en el más allá  están enojados con vos porque te divorciaste hace cinco años. Bueno, bueno.-dijo Bermúdez mientras hacía un bollo con el paquete vacío de cigarrillos del otro, y lo depositaba en el cenicero repleto de colillas. Agradecí que no tuviera otro estallido discursivo y mantuviera su tono de voz calmado.
-Es una historia larga-contestó la morsa mientras se secaba las lágrimas, y miraba a su amigo con ojos enrojecidos.- una historia muy larga.  Con mi mujer la verdad, que no nos llevábamos muy bien. Más correctamente nada bien. O para ser categórico muy mal. Yo por mi trabajo como vos sabés  debo viajar mucho. Después de una semana de laburo, volver a tu casa y encontrar a una bruja que lo único que sabe es reprocharte esto reprocharte aquello, es imbancable. Que problemas aquí que problemas allá que los pendejos, que esto que aquello, bueno me terminé hinchando las bolas y me separé.
-No sabía nada.- musitó Bermúdez como para sí
- No tenías forma de saberlo si hace una punta de años que no nos vemos- contestó mirando hacia la ventana  y haciendo un gran esfuerzo por reprimir las lágrimas, aproveché la oportunidad para enviarle una mirada significativa al amigo confidente, que me la devolvió con un gesto de impotencia.
-Una fría, otra caliente. Que cagada, una lápida fría otra caliente, no voy a pisar nunca más Hernández. Ellos me echaron. Todo por lo de mi mujer. Después de la separación vino todo el asunto de la guita, que la cuota alimentaria que esto que aquello. Y yo cada vez más rabioso. Furioso. Me salía espuma de la boca cada vez que recibía las intimaciones- se detuvo para beber un largo sorbo de vino y para secarse las lágrimas que ya se mezclaban con los mocos que habían empezado a caer de su nariz.
- Bueno calmáte, yo creo que vos te estás ahogando en un vaso de agua, asesorate bien y listo. Le das lo que le corresponda y chau. Después de todo gordo tenés que mantener tus hijos. Te habrás separado de tu mujer pero no de los pendejos. ¡Me extraña de un tipo como vos!- dijo un Bermúdez conciliador y comprensivo, en una actitud casi paternal. 

martes, 13 de septiembre de 2011

Un cuento para ustedes:La Morsa Segunda Parte

La Morsa (2º Parte)


- Te escucho, si tenés ganas de contarme, te escucho. No te lo tomés así.  Simplemente no tenía idea  de que la cosa era tan grave.-contestó mientras miraba al mozo que había dejado nuevamente la bandeja en la barra y se había dirigido a atender otra mesa.
- Me sentí tan mal, como te contaba, que después de despedirme de mi hermana que se volvía a Concepción del Uruguay, me fui al cementerio. Aunque no lo creas, al cementerio, me fui al panteoncito donde están los viejos. Y no sabés lo que me pasó. Mirá por eso me vine acá y no me volví a Paraná.- dijo mientras se ponía de pie para dirigirse al baño. Lo miré bambolearse entre las mesas, como un gigantesco muñeco de gelatina vestido con vaqueros y  camisa cuadriculada.  Miré a Bermúdez, que me respondió a su vez haciendo un gesto de sorpresa arqueando las cejas y abriendo sus párpados en forma  exagerada.
-Ni enterado, que éste tenía tantos dramas sino no lo traigo para acá- me dijo- Palabra, loco, yo no sabía que  andaba con todo ese rollo, pero que puedo hacer, ya está-susurró mientras enfatizaba sus dichos con un gesto de manos abiertas perpendiculares a  la mesa.- Es el efecto de las jubiladas, no hay nada que hacerle.- agregó sonriente.
En ése momento el mozo tomó la bandeja con nuestras bebidas, que ya seguramente estaban añejas de tanto esperarlas, y se dirigió hacia nosotros.
-Por fin Raúl-dije.
-Discúlpeme es que justo vino el primo de mi novia a traerme un mensaje y me distraje.
- No pasa nada- le respondí sonriente.
-  A nosotros , señor, debe atendernos con  alta prioridad, porque somos los dueños de la verdad-intervino Bermúdez guiñando un ojo.
 En ése preciso instante se abrió la puerta del baño y emergió Domínguez subiéndose el cierre de la bragueta. Se dirigió directo hacia nosotros, y sentí la sensación que debe sentir un peatón que ve dirigirse hacia él un ómnibus urbano a toda velocidad mientras cruza la bocacalle.  Pensé hacia que lado debería arrojarme en caso de que aquella mole de grasa tropezará y cayera sobre nuestra mesa. Sufriríamos graves  politraumatismos por aplastamiento. Tenía que tener un plan ante una hipótesis de desastre. Afortunadamente nada de ello ocurrió y  la Morsa se sentó a nuestro lado haciendo crujir la silla. Tomó el vaso de vino y de un sorbo consumió un tercio.
Luego, sin solución de continuidad, retomó la palabra.
-Te contaba, después de  despedirme de mi hermana, me fui al cementerio al panteoncito donde están los viejos, compré unas flores en el puestito que está cruzando la calle, no se si vos te acordás del cementerio de Hernández,  pero bueno enfrente está el puestito de flores compré unos claveles y un par de gladiolos. Fui a colocárselo a los viejos , una especie de despedida. O mejor una especie de disculpas por haberle vendido, la casa .  Le coloqué las flores  y toqué las lápidas. Y ahí ocurrió. Se me heló la sangre. Podés creer la lápida de ella estaba caliente , la de él estaba fría. Como si uno estuviera enojado y el otro no. No supe que hacer me fui corriendo hasta el auto subí y me vine para acá. Enseguida pensé en vos que hace tanto tiempo que no te veo.
Una fría, una caliente.- quedó en silencio, en una pausa casi teatral mirándolo a Bermúdez, ya que para él seguramente yo había adquirido la calidad de invisible.
-Bueno  probablemente se deba a la posición del sol, o a los materiales, ¿son del mismo color?  Puede deberse a eso también.
- No las dos están en la sombra, son del mismo color y del mismo material. Están enojados conmigo. No existe ninguna otra explicación.- nuevamente se arrojó hacia atrás, volvió a subir y bajar sus bigotes.
Lo miré sorprendido y luego a  Bermúdez, que evidentemente realizaba un esfuerzo para mantenerse serio, acorde a las circunstancias.
-Una fría, otra caliente- repitió como una letanía  mientras dos lágrimas caían por sus mejillas. Y yo empezaba a sospechar que ésa noche no sería la más divertida.- Están enojados conmigo, no hay otra explicación. No encuentro otra explicación. Estoy desesperado. Terriblemente triste-continuó.

jueves, 8 de septiembre de 2011

Un cuento para ustedes La Morsa Primera parte

Publicaré  en tres o cuatro entradas mi cuento La Morsa, tengo especial cariño por el pues fue lo primero que publiqué al quedar incluido en una antología. Luego lo integré en "Veinte Cuentos prescindibles" que forma parte del libro "Búsqueda Insensata". Espero les guste.


 La Morsa        

-Raúl  dame otro vino y un whisky para el amigo-dijo Domínguez  dirigiéndose al mozo y señalando a Bermúdez.
-A mí  traéme un gintonic.-pedí a mi vez.
-Yo no sé hijo de puta hace cuanto tiempo que no te veo.-dijo Bermúdez mirando sonriente a Domínguez.
-Y por lo menos diez años, eso mismo estaba pensando hoy cuando te fui a buscar.
Ocho o diez años por lo menos. Creo que la última vez que  te ví fue en Paraná , en el Jockey club, si mal no recuerdo. Fue aquel día del paro ¿te acordás?  Llegamos juntos y la reunión se había suspendido por una medida de fuerza del personal.-contestó – Pero tanta agua pasó bajo el puente, desde entonces que no te imaginás.-agregó cambiando la expresión de su rostro rubicundo, que se tornó  súbitamente seria, bajando y subiendo los bigotes, lo que le dio a mi parecer un aspecto de morsa. Una gran morsa sentada a la mesa y bebiendo vino.
-Y diez años es mucho tiempo.- dijo Bermúdez, mirando como el mozo conversaba animadamente con otros clientes, sin traernos las bebidas.- pero se pasan volando,    recuerdo perfectamente  ésa tarde en Paraná, te acordás  que después de eso nos fuimos a las maquinitas del Mayorazgo. ¡qué manera de perder! Y para colmo ésas viejas de mierda, que se te paran atrás a mirar como jugás. Sabés qué Domínguez
¡ésas viejas son la mala suerte personificada! ¡ Jubiladas de mierda!
-¡Mala suerte es la mía!-exclamó Domínguez echando el tronco hacia atrás y acariciándose el dorso de su mano izquierda con su mano derecha.- Es como si me hubiera meado una manada de elefantes-terminó mirando a su amigo con sus ojos congestivos.
-¿Tanta mala leche tenés gordo? No parece, se te ve muy bien, si en todo este tiempo no has  cambiado nada. ¡te durará la malaria de ésas viejas chotas del casino! Mi amigo Vicente Olivari el visitador médico o  “Agente de propaganda médica” como les gusta ahora que les digan, porque es como todo, vos seguís haciendo lo mismo, pero te haces llamar de otra forma, queda mas … no se mas elegante, o más cheto viste. El gordo Olivari  es una especie de inspector de Casinos , bingos y salas de juego varias, creo que si se le rompe el auto en el campo va a jugar al truco al boliche que le quede más cerca. Así, es el gordo.  Y el gordo tiene una teoría, que según él no falla nunca, él dice que cuando vos estás en el casino, en las máquinas( el metier del gordo son las maquinitas) es como cuando estás pescando, y éstas viejas jubiladas son como las palometas, donde aparecieron se acabó la pesca. Mi amigo, el señor  Vicente Olivari, afirma sin temor a equivocarse que cuando aparecen ésas alimañas, dejá todo, cambia lo que te queda y andá a tomarte un whisky al bar. Punto. A vos Domínguez te tiene que haber ocurrido eso: sobrexposición a jubiladas timberas y mala onda.- afirmó Bermúdez riendo y mirando al mozo que continuaba su charla animada, pero con las bebidas en la bandeja sobre la barra.- todo un avance.-agregó.
Yo mientras escuchaba la larga perorata, me quedé prendido en la primer frase y me imaginé a aquella Morsa vestido de gremialista en la patagonia insultándolo a Alfonsin y  aquello de “a vos gordito no te va tan mal”, pero el rostro del mamífero marino se dirigió a Bermúdez con una expresión taciturna, que obligó a éste  a borrar la sonrisa de su rostro, quizás más por compromiso que por otra cosa.
-¿Sabés de donde vengo?-preguntó dirigiéndose a su amigo, mientras se peinaba los bigotes con el pulgar y el índice de la mano izquierda.- vengo de Hernández de vender la casa donde  crecí.-dijo sin esperar respuesta-Con mi hermana decidimos venderla, así nos repartimos la plata y terminamos con todo el asunto de la sucesión. Pero es duro, loco, es duro. Más para un tipo como yo que anda en la mala. Me sentí muy mal, vendiéndola, pero la necesidad tiene cara de hereje.
-¿Tan mal andás?- le preguntó a su vez Bermúdez- yo creí que no era para tanto el efecto de la mala suerte-terminó esbozando una sonrisa tímida, que inmediatamente borró de su rostro ante la mirada del otro
-No, no es para joder. Yo no tengo ganas de que me tomés  el pelo, te estoy hablando en serio

lunes, 5 de septiembre de 2011

Oliverio Girondo Poema 12


Poema 12

Se miran, se presienten, se desean,
se acarician, se besan, se desnudan,
se respiran, se acuestan, se olfatean,
se penetran, se chupan, se demudan,
se adormecen, se despiertan, se iluminan,
se codician, se palpan, se fascinan,
se mastican, se gustan, se babean,
se confunden, se acoplan, se disgregan,
se aletargan, fallecen, se reintegran,
se distienden, se enarcan, se menean,
se retuercen, se estiran, se caldean,
se estrangulan, se aprietan se estremecen,
se tantean, se juntan, desfallecen,
se repelen, se enervan, se apetecen,
se acometen, se enlazan, se entrechocan,
se agazapan, se apresan, se dislocan,
se perforan, se incrustan, se acribillan,
se remachan, se injertan, se atornillan,
se desmayan, reviven, resplandecen,
se contemplan, se inflaman, se enloquecen,
se derriten, se sueldan, se calcinan,
se desgarran, se muerden, se asesinan,
resucitan, se buscan, se refriegan,
se rehuyen, se evaden, y se entregan.

sábado, 27 de agosto de 2011

Teófilo Gutierrez

Verdadero o Falso ( Participe por el sorteo de un veraneo para dos personas en el desierto de Atacama, en el camping municipal de pueblo pingo)

El destacado Barranquillero Teófilo Gutierrez visto hace poco con los presidentes de Argentina y Colombia, en un foto muy publicitada. Sería el autor de esta frase:

"Estimado señor árbitro Diego Abal, respetuosamente me permito discrepar con su reciente fallo y considerar que su tarjeta amarilla fue injusta" Avellaneda 26/8/2011

Verdadero o Falso.  (subraye con bolígrafo la opción elegida y ya estará participando solo envíe la respuesta a la dirección indicada al dorso, el franqueo es gratuito)






miércoles, 1 de junio de 2011

Un cuento para ustedes



 El Nogoyacero

Yo le cuento las cosas como sucedieron y usted me va a entender. No invento nada.
A Ruiz lo encontré en un partido de  pelota, en el frontón del negro Fontana, cerca de Médanos. Ruiz ya no jugaba, tenía el hombro derecho muy afectado. Pero le gustaba apostar y tomarse unas copas en la cantina. Cuando joven cuentan que era pendenciero, pero cuando yo lo conocí ya era un viejo de apariencia mansa. Quizás  por lo del hombro, quien sabe.  No demasiado alto. No estoy diciendo que fuera petiso, pero no era muy alto. Eso sí robusto. Vestía unas bombachas oscuras, botas de media caña , una campera verde militar de tela de avión y lucía una boina negra, media descolorida por el tiempo.  Cuando Ayerza me  lo señaló en forma disimulada, estaba parado de espaldas al mostrador con los brazos cruzados sobre el pecho. Mirando hacia  afuera. Sus ojos no se detenían en ningún punto en particular, saltaban de un sitio a otro. Una quietud solo aparente, expectante.  
No se parecía al hombre  parado en aquella encrucijada polvorienta bajo el sol del mediodía,  tampoco a aquel otro recortado contra el atardecer del riacho Victoria.
Mas allá del tiempo, la fugacidad y la distancia, no lo reconocí. Ruiz, no se parecía a sí mismo. Era como si hubiera sido muchos hombres sucesivamente.
Buscarlo todo este tiempo, fue para mí como buscar un fantasma. Pero ahí estaba , ante mi vista, en esa tarde de domingo, como tantas otras. Casi indiferente.
Respiré hondo y me senté en un rincón alejado , Ayerza salió a ver los jugadores, cuyos gritos se escuchaban , desde el salón , entusiastas.
Recordé entonces la mano flaca de mi madre, tomando la mía aquella última noche, bajo la escasa luz del velador.  Sus ojos hundidos mirándome, tristes. Su voz susurrante hablándome de mi padre. Los únicos recuerdos que tengo de mi padre, son recuerdos ajenos, son los de ella. Incrustados en mi memoria por sus relatos.
Luego sobrevino la soledad, permanecí días enteros sentado en la galería mirando el campo, noches en vela tirado boca arriba mirando los tirantes oscuros del techo, mientras mi madre estrenaba su condición de muerta, y yo la de huérfano.
Ruiz , con un gesto le pidió otra ginebra al negro Fontana y me dirigió una rápida mirada , como barriendo el local, como estudiando la situación. ¿Sabría  quién era yo?
Luego, volvió a adoptar  su postura anterior. No voy a negar que aquella mirada me heló la sangre, me paralizó, pensé en levantarme e irme.
Pero el recuerdo de aquel callejón de Crucecitas 3º me retuvo. Aquél lugar que recorrí , en silencio, buscando entre las pencas y las palmas. Sentado silencioso bajo un algarrobo esperando que el viento me trajera su voz. Esperando que la tierra me devolviera la roja sangre que se había bebido tantos años atrás. Mirando la cruz oxidada que había  puesto mi madre, quien sabe cuanto hace , tanto como mi existencia.
Pero el viento no me trajo ninguna voz ni la tierra me devolvió nada.  Y esa cruz pronto se transformaría en polvo , corrompida por el tiempo. Y no quedaría nada, ni el recuerdo.
Antes de comenzar mi búsqueda, cerré la casa, cubrí los pocos muebles con unas sábanas viejas, y le metí candado a la puerta. Le dije al rengo Esteban , que me cuidara todo, que las vacas se las  prestaba hasta que yo volviera, eran buenas lecheras. Que hasta  tanto, él se manejara como el dueño de todo.  Me miró en silencio, asintió , tomo las llaves y me vio partir fumando bajo un paraíso.
Erré de una changa a otra, por todo el departamento, arrimándome los fines de semana a los boliches, sobre todo a los que tenían cancha. A él le gustaba jugar. Muchos lo habían conocido, pero nadie sabia de su paradero, ni siquiera de sus últimos tiempos , todas las que me contaron eran historias viejas que se remontaban a la época que yo conocía.
Hace un par de años en  Don Cristóbal me encontré con el Vasco Echandía, me contó, que sólo había estado unos pocos años preso , homicidio en riña, me dijo. Lo había encontrado tiempo atrás en las islas con una arreo de un doctor de Victoria. Me dijo que el brazo derecho casi no lo movía, por un accidente que había tenido en Montoya al caerse de un potro. Poco más sabía el Vasco y tampoco yo quería levantar la perdiz, le había preguntado como por casualidad y sin demostrar demasiado interés.
A los pocos días me fui para Victoria.
Ruiz dejó su copa sobre el mostrador, y dio unos pasos hasta la puerta, permaneció un rato  recostado contra el marco, habló unas palabras con alguien que estaba afuera, interesándose por los partidos,  luego metió sus manos en los bolsillos y giró , esta vez me miró de forma directa, sonrió.  Sentí mi corazón acelerarse  y un escalofrío me recorrió el cuerpo.
Pregunté por él como si fuera un familiar lejano, al que quería saludar después de mucho tiempo, hasta que por fin di con un viejo que lo conocía, me dijo que siempre estaba en el puerto los domingos después del mediodía, donde llegan los pescadores a pocos metros de la entrada del camping. Cuando llegué me acerqué al grupo que despanzaba en la orilla bajo el paredón de piedra, y pregunté por él como quien no quiere la cosa. Uno de los isleros casi sin levantar la cabeza señaló hacia el río con el cuchillo ensangrentado y ahí lo ví recostado contra la borda de una barcaza ganadera que giraba río abajo, desde la rada. Me pareció más alto que ahora , quizás por la distancia , instantes después lo perdí de vista tras los árboles. Por eso digo que era como perseguir un fantasma, no volvió al otro día con el barco. Había recogido todas sus pocas cosas y se había ido con unos rosarinos que lo esperaban en el puesto, no sabían nada más.  Hasta dónde yo sé nadie más lo vio por ahí. Se me esfumó, pero era la primera vez que veía al hombre que tanto he buscado. Como una pequeña figura recortada contra la tarde fluvial. ¡Maldito Ruiz! . Esa noche ahogué mi furia con unos vinos.  Al otro día amanecí con renovada esperanza. Si una vez  lo había encontrado , seguramente podría hacerlo de nuevo.
La segunda vez que lo vi fue en uno de mis regresos a mi casa, por pura casualidad.
Una tarde de primavera, jugábamos al truco con el colorado Milano , cuando desde atrás del mostrador , mientras limpiaba las botellas con un trapo rejilla el gordo Osvaldo me dijo que  hacia un rato se había ido el matador de mi padre, que gracias a Dios no lo había encontrado. Lo miré sorprendido. Me dijo que el tipo andaba de paso, que lo habían dejado en el cruce  y se había acercado a tomar algo. Que no pensara yo que él lo había atendido con gusto, pero era un cliente. Estaba envejecido según contó y parecía manco de la derecha, estuvo un rato tranquilo y se fue .
Salí , sin decir nada. Corrí los dos mil metros hasta el cruce con el camino grande y cuando me faltaban ciento cincuenta metros, al salir de la curva lo vi, parado bajo el sol, su figura se me antojó siniestra. Se que me vio  antes de subirse al camión .  Me quedé viendo la nube de polvo, con el tronco doblado y las manos sobre los muslos casi ahogándome por el esfuerzo. La sombra se me había vuelto a escapar. Esta vez lo había encontrado sin buscarlo.
Pasó el tiempo hasta hoy , en que sentado en ésta mesa, lo veo a pocos metros, sin intención de irse y tengo miedo. Ayerza entra, pide un porrón de cerveza, lo trae a la mesa y vuelve a irse. Diciéndome que enseguida regresa.  Volví a recordar la mano flaca de mi madre en la mía. Me puse de pie, venciéndome a mi mismo, saqué el revolver de la cintura y disparé, mientras gritaba ¡Cagaste Ruiz! ¡Esto es por mi padre!  El primer balazo dio en la madera del mostrador, él me miró con asombro, el segundo , el tercer y el cuarto tiro se los di en el pecho. Ya en el suelo de baldosas, mientras se agrandaba el charco de sangre  bajo su espalda me volvió a mirar desconcertado. Ya no sonreía, estaba pálido, sus últimos resuellos fueron como un ronquido. La gente se amontonó en la puerta , pero nadie se animó a entrar.
Alguien se asomó y le preguntó a Ayerza  que había pasado
-¡El Nogoyacero lo mató al hijo de puta de Urdapilleta!
- ¿Y ése no es el que se juntó con tu mujer?-preguntó  la misma voz. Fue cuando busqué la mirada de mi amigo, pero ya se estaba marchando. Si me acuerdo.
De eso me acuerdo , después usted se me tiró encima y me noqueó, como si fuera Carlos Monzón. ¡Tiene buen brazo comisario!
Ahora, me dice que el negro Ruiz murió borracho en una cuneta , hace dos meses en  Gualeguay. Pero no se , para mi buscarlo fue como buscar un fantasma.
Me puedo haber equivocado, no se lo voy a negar. Son cosas que pasan cuando se persiguen sombras. Cuando se tiene miedo en las noches. Cuando se sueña con el asesino de su padre  y con cruces herrumbradas crujiendo en el viento.
Con el tiempo corrompiendo el recuerdo y borrando el pasado. Ya le firmo comisario. Ya le firmo. Le voy a pedir un solo favor. Si no es mucho pedir.
¿Le podrán avisar al rengo Esteban?

miércoles, 25 de mayo de 2011

Las Ediciones de autor

Opinión  sobre las ediciones de autor

Se han escrito varias notas criticando las ediciones de autor. Incluso Calegaris en la nación las llama "ediciones de vanidad", luego en otro artículo se las denomina "amenazas a la industria editorial tradicional" esto último en un articulo llamado "Libros a medida" del mismo diario. Incluso se intentan argumentos ecologistas, afirmando que las pequeñas ediciones costeadas por el autor, destruirán los bosques del planeta. No me caben dudas que se debería buscar una alternativa a la pasta de celulosa, pero afirmar que las ediciones de autor son las que atentan contra los bosques, tiene el mismo tufillo que los documentales de los países centrales que atribuyen el efecto invernadero a la costumbre de los pueblos de africa y america latina de cocinar con leña o  a los gases de los tambos. Liberando de toda responsabilidad a las grandes industrias contaminantes como la petro quimica, por ejemplo, y a los países que no firmaron tratados como el de Kyoto, por ejemplo.Además hasta donde yo se los bosques se destruyen para ampliar la frontera agropecuaria sobre todo sojera y las pasteras como la ex botnia (que tanto defienden algunos medios periodísicos) se proveen de bosques artificiales. Tambien alguno de los entrevistados afirma que "si se pagan sus propios libros es porque deben ser malos". ¿Y Borges? ¿ y Roberto Arlt? ¿y Marcel Proust? para nombrar tres ejemplos que se me vienen rápidamente a la cabeza y debe haber muchos más.  Es público y notorio que las grandes casas editoriales de dimensión planetaria tienen como único criterio de selección la factibilidad comercial de la obra y no su calidad literaria.  Que la mayoría de los concursos literarios organizados por estas casas editoriales son una farsa, y los ganadores están elegidos de antemano. Puede existir alguna excepción. La mayoría de los originales entregados por autores noveles en las grandes editoriales no son ni siquiera leídos, esa es otra verdad. Salvo que sea acompañado por la recomendación de algún consagrado o influyente. Por lo tanto no entiendo porque se ataca las ediciones de autor. Yo tengo publicados dos libros en Dunken donde fui muy bien atendido, incluso por el Sr De Urquiza su director, "Los Custodios del Sello" Y "Las brumas del destino"  el último libro, "Búsqueda Insensata", por el cual incluso he recibido premios,  por Reloj de Arena una editorial de Entre Ríos que tambien realiza ediciones de autor. Conozco muchisimos escritores del interior, con los que trabajo y colaboro, que son muy buenos cuentistas, poetas, novelistas que solo han logrado editar sus obras por esta via. La editorial de la UNR también lo hace y muy bien. Que es difícil vender, ya lo sabemos, no vivimos dentro de un frasco. Sabemos tambien que las grandes cadenas de librerías rechazan este tipo de publicaciones, por prejuicio o por intereses con las editoriales. Ya Andrés Rivera, si estoy confundido pido disculpas, pero creo que no, se despachó en el mismo sentido contra los autores que publican sus propias obras. Confieso que me sorprendió un poco, no lo esperaba de él. No entiendo mucho este ataque, después de todo tenemos derecho a publicar nuestras obras por más que las grandes editoriales las consideren no comerciales, y  no tiene nada de malo que alimentemos "nuestra vanidad", si lo hacemos con nuestro dinero, el de amigos o de organismos de cultura municipales que muchas veces nos ayudan. ¿Será que a veces algunas pequeñas, tenues y lejanas voces son molestas?

jueves, 28 de abril de 2011

Los dos Nicolás

No, no le falta ninguna coma al título. Me refiero a dos individuos llamados Nicolas. Podría haber usado el plural del nombre (casi escribo prural me traicionaron las ciencias biológicas) pero dudé entre el académico Nicolaes o Nicolases como diría mi tía. Además ambos plurales traen una reminisencia a última junta militar de la dictadura. Por eso escribí Los dos Nicolás.  ¿Quiénes  son estos dos ignotos personajes a los que me refiero?  Pues son dos coterráneos que como una gran cantidad de sus colegas viven permanentemente o gran parte del tiempo allende el Paraná, en la cuna de la Bandera.  Además, como muchos nogoyaenses a falta de casino o en su defecto un buen bingo, se dedican a escribir. Por último, y no menos importante(para recurrir a la infaltable muletilla), publicaron en este mes sus libros. Nicolás Enrique, autor de Noche Mutilada(2008) quien ahora publica su nuevo libro de cuentos: "Crimenes, Viajes, Gente" ,editada por Reloj de Arena, que se presentará en la Biblioteca Fermín Chávez de Nogoyá el 13 de Mayo a las 21hs (realizaré un aporte a la misma) y Nicolás Sindich quien publica su primer obra: "Futuro,Pasado y Ausente", una novela de ciencia ficción editada por Dunken, que se presentará en Rosario, en el bar El Muro de Buenos Aires  916, el 16 de Mayo a las 20hs. Espero aportar tambien algo en esta presentación.
Me llenan de alegría estos dos jóvenes amigos, y les deseo el mayor de los éxitos.

sábado, 23 de abril de 2011

lunes, 18 de abril de 2011

Los Blogger que aceptan solo "invitados". La contracara de la amplitud.

El ex presidente Hipólito Irigoyen fue derrocado por el primer golpe civico militar de la Argentina en 1930,  encabezado por un protofascista llamado Uriburu que era secundado por lo más granado de la oligarquía conservadora y reaccionaria. Todos sabemos como siguió esa historia.  Cuenta la leyenda, que al anciano presidente Irigoyen, el primero elegido por el voto universal en la Argentina, le escribían en los sótanos de la casa de gobierno, un diario "el diario de Irigoyen" según afirman sus detractores, que solo informaba cosas positivas. En fin, cierto o no, el ejemplo vale. Algunos de los blogs que sigo, y nobleza obliga, de los más interesanes y bien escritos, no permiten más leer su contenido sin no se está "invitado". Respeto esa decisión de sus responsables y por lo tanto en este momento los dejo de seguir. Conciente que no reúno las condiciones para pertenecer a ese círculo exclusivo. En fin, siempre consideré que este tipo de herramientas  sirven en la medida que se permita  una discusión amplia, y para eliminar los soeces, estúpidos o agresivos, basta con  activar la moderación de comentarios. Si solo discutimos con nuestros "invitados" nos pareceremos a los "salones" que tan bien describe Proust en su "A la Búsqueda del Tiempo Perdido", pletóricos de complacencia e hipocresía. Seguramente mi opinión es una exageración, lo se, me gustan las hipérboles.

viernes, 15 de abril de 2011

Versos de Juanele para ustedes.

Lo que se transcribe a continuación, fue extraido de Antologia de Poesía Argentina, cuya editora responsable es Ketty  Alejandrina Lis.



Juan Laurentino Ortiz, nacido el 11 de junio de 1896 en Puerto Ruiz, Departamento de Gualeguay, Provincia de Entre Ríos, escribe en el poema "Deja las letras", de su libro "De las raíces y del cielo":

"El sol ha bebido sus propias perlas
y hay apenas de ellas una memoria por secarse...
No temas, no temas, y mira, mira hasta las islas...
¿Viste alguna vez la melodía de los brillos?
¿La viste ondular, todavía de gasa,
desde tus pies al cielo, sobre el río?"


también está bien lejos de describir un paisaje. Apenas si se apoya suavemente en él, lo hace penetrar en su corazón y lo transforma en poesía. Una poesía de esplendorosa espiritualidad donde convive su decir siempre delicado y leve con una infinita piedad hacia la condición humana.

Para que su poética sea a la vez completamente localista y absolutamente universal, Juan L. Ortiz no necesitó viajar demasiado a lo largo de su vida. El complejo recorrido por sus senderos interiores, poblados de "cielos que se cerraban sobre un monte lleno de largos brazos negros y miradas lívidas" que había comenzado en Gualeguay, continuó en Mojones Norte, enclavado en plena selva de Montiel donde su padre fue capataz de estancia, continuó luego en Villaguay para regresar, a los diez años, a su amada Gualeguay.

Entre estos pocos kilómetros, sin embargo, se fue conformando un niño contemplativo inclinado a la soledad, actitud que se constituirá en una de sus marcas indelebles. Tanto, que a pesar de recordar con afecto sus escapadas a Buenos Aires, de la que rescataba la bohemia de una pobreza enriquecida por sus estudios libres en Filosofía y Letras, las clases de literatura en la Universidad de La Plata, su relación con algunos amigos entrañables y, sobre todo, la lecturas de poetas que le fueron abriendo su propio camino, nunca pudo soportar el movimiento vertiginoso y agitado de la gran ciudad.

Era dueño de una formación literaria envidiable. Rilke, Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado, Mallarmé, Pound, Eliot, Maeterlinck, Tolstoi, entre una lista interminable de autores, fueron sus inseparables compañeros junto al sereno transcurrir del río Gualeguay. No obstante, o precisamente por ello , su primer libro "El agua y la noche", selección de poemas manuscritos, apareció recién en 1933, gracias a la insistencia de Córdoba Iturburu, César Tiempo y, especialmente, de su gran amigo Carlos Mastronardi.

En su segundo libro "El alba sube", publicado en 1937, no sólo el paisaje cobra mayor protagonismo sino que va afirmándose con más fuerza su despojamiento de las cosas materiales. Este desapego será uno de los pilares que le permitirá alcanzar el sello distintivo de una exquisita espiritualidad. En el poema "Hay entre los árboles" se pregunta:

"¿Hay entre los árboles una dicha pálida.
final, apenas verde, que es un pensamiento
ya, pensamiento fluido de los árboles,
luz pensada por éstos en el anochecer?"


Pero ha de ser en "Fui al río" de su tercer libro "El ángel inclinado" (1938), donde Juanele celebra con incontenible alegría su fusión con la naturaleza, la que ya nunca volvería a ser la otra parte de la ceremonia dialógica. Por fin, él era el río y el río era él.

"Regresaba
--¿Era yo el que regresaba?--
en la angustia vaga
de sentirme solo entre las cosas últimas y secretas.
De pronto sentí el río en mí,
corría en mí
con sus orillas trémulas de señas,
con sus hondos reflejos apenas estrellados.
Corría el río en mí con sus ramajes.
Era yo un río en el anochecer,
y suspiraban en mí los árboles,
y el sendero y las hierbas se apagaban en mí.
¡Me atravesaba un río, me atravesaba un río!"

miércoles, 6 de abril de 2011

Aniversario Superfluo

El 4 de Abril de 2011 este blog que "intentó" algo de literatura, cumplió dos años. Gracias a todos los que me acompañaron a lo largo de este tiempo.

domingo, 27 de marzo de 2011

Un fragmento para ustedes

XV El mago y el cerrajero.

Cuando ví que se lo llevaban, supe que era alguien que buscaba respuestas. Yo tengo esa capacidad. Sobre todo al atardecer, se exacerba. Por eso el rostro de aquel muchacho quedó nítido en mi memoria. Como en un espejo. Y lo vi rodeado de las imágenes del espanto. Esas que proliferan en esos huecos inmundos. Que habitan en residencias invadidas por los miasmas del mal. Que tironean los harapos fétidos de la muerte para que vuelva su rostro hacia nosotros. Los que sueñan con los frutos de los abismos. Los que tienen su alma invadida por las sombras. Percibí a aquel muchacho. El de mi espejo. Como a un adolescente inocente adentrándose en un bosque maldito. Y su imagen me rondó. Por muchos días lo ví en sueños y lo recordé en vigilias. Buscaba respuestas. Respuestas que escapan al campo de la razón. Aún de las realidades más oscuras. Instrumento involuntario de fuerzas encontradas. Cuando ví que se lo llevaban lo supe. Pero callé . Permanecí sentado en las penumbras de mi habitación de la cual casi nunca salgo. Pero no pude huir de mi espejo. Y su rostro volvió una y otra vez como reclamando. Por momentos cerraba mis ojos con toda la fuerza de mis párpados y apretaba mi cabeza con mis manos, para extirpar aquella imagen de mi memoria. Ese tumor especular desde el que me preguntaba. Vi al maestro negro con sus rizos blancos sonriente tras él. A su espalda. Y vi al elegido a su lado. Y percibí el olor nauseabundo, de sus almas podridas. De vez en cuando la ronca voz de Iñaki me arrancaba de mis pensamientos. Me dejaba la comida en una bandeja. Siempre prolija. Y quedaba largos ratos mirándome sin decir palabra. Iñaki era mi cancerbero. Mi guardián quien tamizaba mi contacto con la realidad. Con el afuera. ¿Por qué no habrá cerrado la puerta esa tarde? ¿Por qué no me habrá protegido de esta inquietud que me consume? Trato de concentrarme. Trato de hacer retroceder al maestro negro. Trato. Me parece que mis fuerzas no son suficientes para enfrentar tanto poder. Tenebroso poder. Escucho, a mi alrededor, un batir de parches. Manos que golpean el cuero con ritmo monótono. Pies que se mueven descalzos sobre la arena y las piedras. Cuchillos sacramentales que marcan la piel, que transforman. Que convierten en pasajeros del inframundo, en vigías y mensajeros. Parches que baten la noche. Que horadan mis oídos. Trato de concentrarme y el maestro negro que se intuye en las sombras de los arbustos. Presencia invisible. Poco a poco trato de localizarlo, de ver sus ojos inyectados de sangre. Su pelambre blanca sin tiempo. Y me canso. Me canso y veo al de mi espejo tirado en el piso. Como dormido. Y trato. Y la voz de Iñaki que perfora las tinieblas de ésa noche. Y me rescata. Alargo mi mano y la poso en su rostro. Él permanece serio mirándome como de otra parte. “Papá descansa” me dice y me sumerjo en mis sueños inquietos. Y la imagen del muchacho me persigue. Y despierto sudoroso en medio de la noche, escuchando la respiración acompasada de mi hijo. Iñaki mi cancerbero. Mi vigía. Mi guardián. El que olvidó la puerta abierta. Para que yo pudiera ver al que busca las respuestas. Al que será arrastrado al infierno, ignorante de su destino. Y los parches que se acercan como el traqueteo de un tren.

jueves, 24 de marzo de 2011

Nunca más

El terror no hubiera sido posible sin la connivencia e indiferencia de la sociedad, sus políticos, gremialistas, periodistas, religiosos, dirigentes empresarios. Aceptando p0r supuesto que el terror no empezó el 24 de Marzo, esto es solo una cómoda linea escrita ya sobre la sangre. Hoy debemos tener esto más en cuenta que nunca, si queremos hacer ejercicio de la memoria como algo enriquecedor de nuestro pueblo y que evite cometer nuevamente los mismos errores. Los oligopolios mediáticos, los grupos concentrados de poder económico, las patotas sindicales, etc están ahí. ¡Ojo! Gracias a Dios el partido militar hoy ya no existe, pero tiene sus reemplazantes.

lunes, 7 de marzo de 2011

Reconocimiento


En el Día Internacional de la Mujer. 8 de Marzo. Transcribo lo siguiente, con el deseo de que no sea letra muerta.


"Los derechos humanos de la mujer y de la niña son parte inalienable, integrante e indivisible de los derechos humanos universales. La plena participación, en condiciones de igualdad, de la mujer en la vida política, civil, económica, social y cultural en los planos nacional, regional e internacional y la erradicación de todas las formas de discriminación basadas en el sexo son objetivos prioritarios de la comunidad internacional."
(Declaración y Programa de Acción de Viena, parte I, párrafo 18)