viernes, 11 de noviembre de 2011

El fin del mundo llega. Anuncio sobre la fecha exacta.

El fin del mundo y mi prima Marina

Como todos ustedes saben hoy once de noviembre de dos mil once, a las once y once horas se acaba el mundo. Lo que  no está bien aclarado es porque huso horario se guía el apocalipsis, por lo que estaremos con la permanente incertidumbre de saber con exactitud en que momento se terminará todo. Bueno no se si esta entrada durará muchas o pocas horas, ya que la estoy escrbiendo el mismo día de la ocurrencia del fin del mundo su duración solo podrá ser de horas y por lo tanto se trata de una entrada efímera. Luego del fin del mundo no existirán ordenadores , ni red , ni lectores. Así que poco importa. Salvo que el mundo estalle en miles, que digo miles, en millones de fragmentos y estos en forma centrifuga sean expulsados hacia el vacío que compone mayoriamente el universo y en algún momento del futuro, este ordenador y su contenido sean encontrados por alguna forma de vida exótica, en el mismo momento que encuentren todos esos discos grabados y diversos artefactos que enviamos al espacio exterior, y sirva para que ese extraño ente ultraterreno conozca luego de descifrar nuestro alfabeto e intuir nuestro calendario, en que momento desapareción esa míserrima roca azul de un lejano sistema solar.  Mi prima Marina tenía mi edad, a decir verdad unos meses mayor que yo, era nacida el 12 de Enero, la infausta prima Marina, por consejo de una númerologa se decidió a  festejar su cumpleaños número cincuenta ( los cincuenta años nos parecen algo trascendente, a pesar de ser un pura y simple convención como el calendario gregoriano)  en Haití, por ser el lugar donde tendría las mejores vibraciones, y eso le aseguraría un futuro venturoso.  Por lo que dedicó los últimos tres años de su vida a ahorrar, para pagarse el viaje hacia Haití, y en preparar todo para su cumpleños hasta el último detalle, en el lugar con "mejor vibra". (Todos sabemos hoy, en el postrer día de la humanidad, que la "buena vibra" es indispensable como nos  explicó hasta el hartazgo Claudio María Dominguez) La despedimos en Ezeiza el 9 de Enero de 2010. Nuestro último recuerdo de ella es una cara sonriente y una mirada soñadora.  Ella por ese capricho no pudo asistir a éste el más importante de los acontecimientos, para nosostros al menos, luego del big bang ya que murió en la primera réplica.Una fatalidad no pudo cumplir con su sueño de visitar Japón en 2011.