lunes, 25 de agosto de 2014

sábado, 23 de agosto de 2014

Mi entrevista con Ruth Benzema



En mi último viaje al Norte me alojé  en un lindo hotel llamado Marinas del Faro, si la memoria no me falla, sobre el lago de  la Ciudad  de Termas del Río Hondo en Santiago del Estero.  Mi habitación tenía su balcón sobre un pequeño jardincito que terminaba en el mismo lago donde descasaban pequeños veleros multicolores.  Un  ambiente ideal para escribir en mi libreta.  Más allá que lo escrito no tenga en general nada que ver con el paisaje. Los puristas además  harán una mueca de desprecio, por mi encabezamiento: “en mi último viaje al Norte…”  si para muchos Santiago no  es el norte y lo respeto.  Pero para mí un entrerriano panzaverde lo es, y para los patagónicos no les digo nada,  Bahía Blanca es el norte… en fin el relativismo.  Una tarde a pesar de ser Octubre  bajé con mi bata y mi toalla, provistas por el hotel y  con un logo precioso, a las piletas  que están justo bajo el faro que da nombre al hotel.  Un lugar magnífico, deck  y césped.  Un poco molestas las  tropillas de jubiladas que hacen acuagim con unos pibes que deben estimular su imaginación y su memoria remota. Me tiré un rato en la cómoda reposera de madera que en el extremo más alejado de las gimnastas me permitían con un escaso ejercicio de voluntad ignorarlas,  bajo  una palmera que apenas me protegía del sol.  Me deslicé con mi cuerpo de batracio por las aguas tibias en reiteradas ocasiones. Pero la sed no me la había logrado calmar el mate, mi inseparable compañero,  me dirigí  a  paso lento buscando  las baldosas atérmicas porque el hotel no me proveía de ojotas y yo no había llevado, es que en mi cabeza cuando planee mi solitario viaje “al norte”, solo pensé en zapatillas de trekking y borcegos.  Llegado al bar pedí un licuado de durazno y para mi sorpresa me encontré con una muchacha, que conocí en un encuentro de recitadores y escritores en la ciudad de Goya en 2009: Ruth  Benzema , una Tucumana  dedicada a la escritura como yo, pero que ahora según me comenzó a contar  estaba abocada  a tratar de comprender a la argentina y a su gente.  Muy  abarcativo el objeto de su trabajo, también así lo pensé yo mientras escuchaba aquello de sus labios.  Pero cada uno tiene su berretín,  quizás este fuera  mejor que la ristra de poesías bucólicas y lacrimógenas que por noches enteras me había obligado a leer en Goya, mientras yo escuchaba unos metros más allá el gemido del Paraná  lamiendo las barrancas y me imaginaba cuantos surubíes  me estaban esperando, mientras yo  escuchaba sobre constelaciones  “coyuyos” vibrando al atardecer “kakuy” y  “Crespines” y todas esas cosas que inspiran las noches de las poetas tucumanas, o de algunas o de esta únicamente. De todas formas ya no se dedicaba a la poesía, o  por lo menos actualmente me aclaró. Así fue como terminé  en su casa en la localidad de Cabeza de buey,  casi enfrente a la antigua estación del ferrocarril. Allí desarrolla su tarea a través de una organización sin fines de lucro llamada “La opinión de los ignorantes”.   No trabaja sola sino que lo hace a través de una pequeña comunidad de  reporteros.  Reporteros que van preguntando por la argentina a gente común y corriente distintas percepciones o interpretaciones sobre la realidad del país, su historia y su porvenir.  Ahí entendí aquello de comprender a la Argentina y a su gente.   Para mí el rustico jardín de aquella casa por la que pululaban los reporteros era  lo más parecido a mi concepción del paraíso.  Todas las mañanas me sentaba bajo un viejo molle (aguaribay para mí)  donde se encontraba instalada una mesa redonda, de cemento y  azulejos , con bancos semicirculares que me permitían  leer y escribir muy cómodamente y al resguardo de los  reporteros de “La opinión….”  La  tarde anterior  a mi partida, yo seguía viaje hasta la ciudad de Salta, tenía que  colaborar en la presentación del libro de una amigo, que lamentablemente  enfermó el  día de mi llegada y fue intervenido quirúrgicamente de urgencia, todo se frustró, pero yo en el momento que Ruth y un colaborador de nombre  Luis se sentaron frente a mi bajo la sombra del molle no tenía forma de saberlo. Y la historia de aquella presentación fallida sería muy larga de contar ahora. En definitiva  Ruth mi amiga poeta devenida en reportera compulsiva me pidió  como retribución  a su hospitalidad  que le  contestara algunas preguntas.
Lo que sigue es la transcripción de la copia de esta entrevista que Ruth me hizo llegar por correo electrónico y que estimo es la que fue o será publicada en algún momento en “La opinión de los ignorantes”  pues sé a ciencia cierta que tienen  abundante material,  miles y miles de opiniones diversas con las que esperan comprender a la argentina y  a su gente.
En  mi pequeño pueblito entrerriano, Nogoyá, la corona de la Virgen del Carmen está compuesta por miles de anillos de casamiento que donó la población para su confección,   valga la analogía lo que sigue es mi pequeño anillo en la corona que Ruth y sus colaboradores confeccionan día desde  cabeza de buey en sus interminables viajes en busca de respuestas.

Material  en bruto

L.O.I: ¿Qué  es usted?
G.C: Soy un  hombre que busca. A veces encuentro  a veces quedo con las manos vacías.
L.O.I: ¿Qué es lo que busca?
G.C: Busco historias.  Busco  rastros de otros en general, pero también en el transcurso de esa búsqueda  voy viviendo mi propia historia.
L.O.I: ¿Dónde busca?
G.C: No tengo una sola respuesta para esa pregunta.  Tal vez no se la respuesta, o no existe una respuesta unívoca.  En todo lo que hago está implícita mi búsqueda, como mis sentidos.
L.O.I: ¿Podría ser más claro?
G.C: Me refiero a que no todos los actos (sería un absurdo afirmarlo) son  instrumentales a las búsqueda.  O no por lo menos en el terreno de la conciencia y de la razón. Quizás en el campo pre reflexivo, pero eso no tengo yo forma de saberlo, por definición no lo puedo abordar desde mi conciencia.  A veces la búsqueda es en un lugar físico, por eso le digo que no tengo o no conozco la respuesta, a veces la búsqueda está dentro mío  o  en un texto.  A veces hasta en un sueño. Además lo que yo llamo historias pueden tener otras denominaciones más adecuadas o definiciones  más precisas.  Uno busca en el mundo, en lo externo…
L.O.I: ¿Es lo que anota ahí en esa libreta?
G.C:   Si.  En este caso son apuntes de este viaje.
L.O.I: ¿De qué se tratan sus apuntes?
G.C: Son variados.  Por ejemplo me llama la atención la cantidad de  chicos en situación de calle pidiendo en los bares, restaurantes, iglesias. Forman parte del paisaje.  Yo diría que del norte de Santa Fe y Córdoba para acá.
L.O.I: ¿No los ve en Rosario, Paraná, Santa Fé?
G.C: Tiene razón, si los veo. Pero me parecen más notables acá. Allá veo los chicos en los semáforos, limpiando parabrisas, veo los chicos de trapitos, veo los abrepuertas en las terminales. No, no soy ciego y me duelen también.  Pero aquí es como si los niños en situación  de calle son más visibles porque se observa un gran contraste, entre las clases acomodadas y los excluidos.
L.O.I: ¿Usted entonces justifica la exclusión en lo que podríamos denominar el país central?
G.C: No yo no justifico nada.  Yo realizo una descripción que es lo que usted me está preguntando  luego si quiere realizaré un juicio valorativo.  Yo digo que la pobreza es más evidente en sitios donde la desigualdad es mayor y eso no es un invento mío, ni mucho menos existen índices como el  coeficiente Gini, que lo valoran.
L.O.I: ¿Pero cree usted que se puede hablar de los excluidos con tanta asepsia?
G.C: No se realmente adonde va dirigida su pregunta.  No creo que las mejores soluciones a los grandes problemas nacionales surjan  de los momentos de alta emotividad.  Al contrario creo que para   modificar una realidad tan dura como la argentina falta razón.   Razón que nos permita conocer la realidad dura y pura, convenir acciones para mejorarla, planificar los pasos a seguir etc. Y no creo que esa sea una posición Aséptica o por lo menos con la carga negativa que a mi criterio se le dio al término.
L.O.I: ¿Y cómo cree usted que se llegará a ese escenario, sin protestas sociales demandantes de cambios?
G.C: Bueno eso es otro enfoque. Coincido con usted que la protesta social es necesaria para poner sobre el tapete la necesidad de cambios.  No tengo ninguna duda al respecto.
L.O.I: ¿Y por qué  cree usted que con las desigualdades que  marca estas protestas o estos movimientos sociales que reclaman el cambio no son más visibles o más activos?
G.C: Yo marco lo que observó, carezco de información estadística veraz, como para conocer la evolución  de esta situación de exclusión, si marcha hacia la exclusión definitiva y estructural o si por el contrario se marcha hacia modelos más inclusivos.  Esto lo digo independientemente del discurso de los gobernantes o de los opositores.  Además debemos ser conscientes que nuestro país  presenta una estructura o  una superestructura diría yo  que es el peronismo, que de alguna forma actúa como un elemento de estabilización social.   El peronismo hoy por hoy, no es un conjunto de principios o postulados políticos, es una herramienta para obtener y manejar el poder.  Una herramienta capaz de  llevar al gobierno al Teniente General Perón  pero también a Cámpora,  Maria Estela Martinez,  el neoliberalismo vernáculo y privtizador del riojano Menem,  el  supuesto desarrollismo del fugaz Duhalde o  a los  Kirchner con sus luces y sus sombras. Esa estructura sin ideología, cuenta con una burocracia también sin ideología y disponible para tomar cualquier rumbo.  Pero reitero actúa como un factor que coopera con la estabilidad social… también es capaz de sembrar el caos como ha ocurrido varias veces.
L.O.I: ¿Usted entonces cree que el peronismo es responsable del status quo o de su preservación?
G.C: No  como único responsable desde luego.  Sería absurdo plantearlo en esos términos.  La oposición  no peronista es escasa. El “no peronismo” y lo digo  a propósito para diferenciarme del “Antiperonismo”  es muy poco  visible en la actualidad, y encima contiene en sí sectores de “antiperonismo”(como Lilita Carrió) que atrasan cincuenta años.  En el menú de supuestos sucesores del actual gobierno que no ha logrado ganar su batalla contra la pobreza y la indigencia, se  encuentran Massa , que fue funcionario de este gobierno y hasta jefe de gabinete,  Scioli elenco estable de los últimos gobiernos peronistas,  Macri  un empresario neoliberal muy cercano al peronismo de derecha y a la burocracia sindical y no mucho más.  En el Unen  Cobos y Binner, los únicos “no peronistas”  Sanz y Carrió  que se pueden definir como “antiperonistas” y luego Pino solanas,  Libres del sur etc que tienen un raíz peronista.   Pero  todos estos son nombres, nada más que nombres. No existen   edificios ideológicos,  ideas,  proyectos concretos para modificar la realidad.  Por eso creo que Argentina carece de  partidos políticos reales que puedan nuclear  por un lado a las derechas conservadoras y liberales, por otro a las social democracias y por otro a las izquierdas  mas ligadas a la lucha de clases. Porque existen dos niveles de políticas: Las coyunturales que actúan sobre los efectos de las crisis, lease subsidios, planes, estímulos etc y lss de fondo que nacen de las preguntss "¿Qué coss queremos para el país?" y "¿Por qué"? y eso requiere una ideologia en un sentido y otro. Ambos niveles de política son interdependientes y el éxito de una depende de la otra.
L.O.I: ¿En definitiva cual cree que es la salida?
G.C : Si yo la supiera la gritaría a los cuatro vientos.  Aunque también en tema de la “visibilidad” que usted marcaba antes es importante. Hoy los medios de comunicación son los medios de modulación de humor social. Y esos medios responden masivamente a intereses cercanos  al poder político o a determinados grupos económicos de presión. La supuesta democratización de los medios quedó a medio camino.  Eso también contribuye a la falta de “visualización” de la protesta social o la injusticia.   Argentina no es un país rico, es un país que tiene una porción la pampa húmeda y el litoral con una gran riqueza, agricologanadera e industrial (incluyo a  Córdoba) el resto es un país mucho más retrasado y olvidado. Quizás también por las políticas populistas o no.  La destrucción de los ferrocarriles en los años noventa fue catastrófica.  Más allá que debemos rediseñar nuestros ferrocarriles, puertos , matriz energéica etc.
L.O.I. ¿Y su búsqueda?
G.C: No tenga dudas , mi búsqueda sigue. ¿Y la suya?
L.O.I: Yo solo pregunto.  Gracias