Un fragmento para ustedes
XV El mago y el cerrajero . Cuando ví que se lo llevaban, supe que era alguien que buscaba respuestas. Yo tengo esa capacidad. Sobre todo al atardecer, se exacerba. Por eso el rostro de aquel muchacho quedó nítido en mi memoria. Como en un espejo. Y lo vi rodeado de las imágenes del espanto. Esas que proliferan en esos huecos inmundos. Que habitan en residencias invadidas por los miasmas del mal. Que tironean los harapos fétidos de la muerte para que vuelva su rostro hacia nosotros. Los que sueñan con los frutos de los abismos. Los que tienen su alma invadida por las sombras. Percibí a aquel muchacho. El de mi espejo. Como a un adolescente inocente adentrándose en un bosque maldito. Y su imagen me rondó. Por muchos días lo ví en sueños y lo recordé en vigilias. Buscaba respuestas. Respuestas que escapan al campo de la razón. Aún de las realidades más oscuras. Instrumento involuntario de fuerzas encontradas. Cuando ví que se lo llevaban lo supe. Pero callé . Permanecí sentado ...