El regreso.
He dudado en publicar el cuento en una sola entrada o en varias. Como me estoy volviendo un poco holgazán decidí hacerlo en una sola entrada a pesar de su extensión. El regreso Despertó. Miró el techo en forma distraída. ¿Cómo es posible que alguien regrese luego de 45 años así como así? Constituye un atentado contra su propio recuerdo. Como el amado aquél de Penélope, la de la canción de Serrat no la de Ulises, que quiso hacerlo, un intento imposible. Nunca se regresa. Pero la pregunta, la verdadera pregunta que rondaba en su cabeza, era como lo habría visto ella. ¿ Qué habría estado buscando? ¿Qué motivó su llegada inesperada? Lo miró con su sonrisa vieja, sus ojos de miel le acariciaron el rostro. Pero Juan, intuyó un secreto reproche. O eso creyó, una nube leve tras su mirada. Con dificultad, se sentó al borde de la cama, se calzo las pantuflas y se dirigió al baño. Mientras se lavaba los dientes, miró su rostro ajado, su cabeza canosa. Bajó la vista hacia el...