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Mostrando las entradas etiquetadas como "Veinte Cuentos Prescindibles" Búsqueda Insensata 2009

La Morsa Entrada Final

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Espero que les haya gustado. Entrego la última parte. Abrazos La Morsa Entrada Final -No, yo estoy acostumbrado- dijo el otro mientras pedía otro vaso- a mí no me hace nada. Puedo tomarme una damajuana si quiero, que no me hace nada.-continuó.- Hace quince días salí de gira, como todas las semanas, todo bien, pero cuando volví Mariana me había cambiado la cerradura. No pude entrar. La verdad que me calenté, empecé a patearle la puerta, a gritarle y nada. Me prendí al timbre, cuando me di cuenta estaban todos los vecinos en las puertas mirándome. Pero yo seguí, a mi no me importa lo que dicen los demás, yo seguí, baje del auto la barra de   tiro y   le di a la puerta, a las ventanas a las paredes a todo. Mientras la llamaba a la hija de puta que saliera, que le iba a partir la cabeza en cuatro.- en este punto la morsa adquirió un expresión de ferocidad que terminó de convencer a los últimos parroquianos que quedaban de retirarse, en un momento se puso de pie y empezó a g...

Un cuento para ustedes: La Morsa Tercera Parte

La Morsa Tercera Parte - ¡No seas boludo! Que estás diciendo- estalló de pronto Bermúdez, perdiendo súbitamente la calma y el buen humor.  El resto de los parroquianos dirigió su mirada hacia nosotros, desee que Domínguez estuviera en lo cierto y yo fuera invisible. Traté de acurrucarme en la silla empequeñecerme lo más posible. Pero continuó con el encendido discurso que había comenzado. - Nunca pero nunca he escuchado semejante sarta de estupideces. ¡Vendiste la casa y listo! Para que la dejarías cerrada y vacía. Para que se llene de humedad, telarañas, ratones y se empiece a derrumbar por el abandono. No, loco, hiciste lo que tenías que hacer. ¡Ven-der-la!.  Punto a otra cosa. No podes hacer semejante drama por eso- terminó bajando el tono hasta suavizarlo como una suave brisa de verano. Las lágrimas de  la  morsa caían a raudales de sus ojos. Terminó su vaso de vino y elevándolo por el aire pidió otro, al mozo que ésta vez se apresuró a traerlo inmediatamente...

Un cuento para ustedes La Morsa Primera parte

Publicaré  en tres o cuatro entradas mi cuento La Morsa, tengo especial cariño por el pues fue lo primero que publiqué al quedar incluido en una antología. Luego lo integré en "Veinte Cuentos prescindibles" que forma parte del libro "Búsqueda Insensata". Espero les guste.   La Morsa          -Raúl   dame otro vino y un whisky para el amigo-dijo Domínguez   dirigiéndose al mozo y señalando a Bermúdez. -A mí   traéme un gintonic.-pedí a mi vez. -Yo no sé hijo de puta hace cuanto tiempo que no te veo.-dijo Bermúdez mirando sonriente a Domínguez. -Y por lo menos diez años, eso mismo estaba pensando hoy cuando te fui a buscar. Ocho o diez años por lo menos. Creo que la última vez que   te ví fue en Paraná , en el Jockey club, si mal no recuerdo. Fue aquel día del paro ¿te acordás?   Llegamos juntos y la reunión se había suspendido por una medida de fuerza del personal.-contestó – Pero tanta agua pasó bajo el pue...

Un cuento para compartir

Probablemente este también sea un cuento demasiado largo, pero decidí publicarlo de una. Está dedicado a mi hijo mayor, en cuya compañía paseando una mañana de invierno se me ocurrió la idea. Espero que les guste. Las Murmuradoras. A Gonza con cariño Sus cuellos son largos y delgados, siempre andan con sus cabelleras al viento. Escuálidas mujeres que miran sobre los techos. Curiosas y a la vez enigmáticas. Figuras asomadas desde lo alto. Escudriñándolo todo, con insaciable avidez, desde sus balcones etéreos. Yo mirándolas, silencioso, ahora que lo sé. Sentado aquí, en este banco de madera y escuchándolas murmurar. Al fin y al cabo son viejas y las viejas siempre murmuran. No debería sorprenderme de ello. Pero ahora lo sé. Sé sobre que murmuran éstas viejas que miro callado. De pronto cierro los ojos y siento su voz en mis oídos y el viento sur suave sobre mi rostro, como una caricia. Como esas caricias frías de las manos enguantadas a la s...

Reflexiones de una santa.

Ante tanta discusión sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo, el aborto y la planificación familiar. Deseo ofrecerles las reflexiones vertidas en este monólogo. Cuando se escuchó aquello de " él que esté libre de pecado que arroje la primera piedra" Juanita se agachó y juntó un mosaico partido de la vereda. Juanita, vacas conserva y otras bestias . ¡Qué falta de autocrítica! ¡Carajo! Ya las cosas no son como deben ser. Cualquier pelafustán está en la cresta de la ola. ¡Cualquier idiota escribe cualquier cosa! Y sale en el diario La Acción. ¡La gente ya no tiene vergüenza! Fíjese, usted sale tranquila de la misa de diez, hasta quizás pueda ir con algún nietito o ¡Válgame dios! Alguna nietita. Camina tranquila por las diagonales mirando los árboles. Admirando los monumentos. Y de repente sentados en algún banco están esos muchachones, con sus ropas grandes y sus peinados sobre la cara, fumando y riéndose a ...

Un cuento para compartir

Las voces ¡Mierda que hace calor! Parece que todo el año será bravo. Unos calores insoportables. Dicen que es el cambio climático y que se yo que otras cosas más. Ayer antes de encontrarte, estuve conversando con una gente que hace mucho que está acá y me dijeron que no erra. No erra un solo día sin que el calor sea insoportable. Para colmo, no hay sombra. Yo he caminado varias leguas y no vi un solo árbol. ¡Ni uno! Los días son muy largos también y las noches cortas e infectadas con esos mosquitos gigantes que no dejan de picarte y que son enormes como murciélagos vampiros de los que veíamos en San Jaime de la Frontera cuando andábamos por allá. ¿Te acordás de San Jaime? Tampoco, bueno no tiene mayor importancia. Es que hace mucho que te fuiste y por eso muchas cosas no las sabés o te la has olvidado. Pero todo vuelve González, mirá así como nos volvimos a encontrar ahora. Cuando parecía que nunca volveríamos a estar juntos. A pesar de que las cosas cambian, como nosotros, ya ...