Nunca más. De los años de Plomo a la actualidad

 marzo 24, 2011

"El terror no hubiera sido posible sin la connivencia e indiferencia de la sociedad, sus políticos, gremialistas, periodistas, religiosos, dirigentes empresarios. Aceptando por supuesto que el terror no empezó el 24 de Marzo, esto es solo una cómoda línea escrita ya sobre la sangre. Hoy debemos tener esto más en cuenta que nunca, si queremos hacer ejercicio de la memoria como algo enriquecedor de nuestro pueblo y que evite cometer nuevamente los mismos errores. Los oligopolios mediáticos, los grupos concentrados de poder económico, las patotas sindicales, etc. están ahí. ¡Ojo! Gracias a Dios el partido militar hoy ya no existe, pero tiene sus reemplazantes."
Esto escribí en 2011 con motivo de la fecha de hoy , en que se conmemora el golpe de estado de 1976, que constituyó uno de los momentos más oscuros de la historia argentina, pero en el contexto de una violencia política que ya había empezado antes. Fuerzas paraestatales que durante el gobierno peronista de María Estela Martínez "Isabelita"  ejercieron  violencia ilegal para combatir a las guerrillas armadas.   Reflexionar sobre ese momento que naturalizó la violencia, los asesinatos, los secuestros   y demás actos aberrantes,  es necesario para comprender el terrorismo de estado posterior.
En la medida que actuemos con mala fe, y  nos engañemos pensando que el golpe del 76 fue un hecho  aislado y producto del accionar de un grupo de militares delincuentes, nunca  interpretaremos ese pasado con su verdadera significación.
Hoy a  50 años de aquel episodio, nos encontramos en una Argentina  dividida. En la que es habitual el discurso de odio. Desde lo más alto del poder constitucional , hasta sectores marginales de la oposición.  El adversario político vuelve a ser  considerado un enemigo, sin derecho a existir.
Esto es algo extremadamente peligroso. Una sociedad profundamente dividida como aquella de los setenta (como la Europa de los años treinta) gesta en si misma, el germen de la violencia, la intolerancia, la negación del otro ( en su derecho a existir inclusive).  
No olvidemos que la democracia es un bien superior, y que requiere consensos básicos, respeto y dialogo. Exijo  esto principalmente a nuestro gobierno actual.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Interpretaciones

$Libra y el Presidente

Breve Biografia de Castro Centeno