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El Hilo. Cuento. Cuarta Parte

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El Hilo. Cuento. Cuarta Parte Cuando despierto estoy en una oscura pieza y escucho el ruido del cuchillo contra la madera. Me levanté bebí agua fresca de un barril y salí a la calle sin despedirme.   Dos horas después estaba con el reclutador del regimiento de dragones, en una semana saldría con el ayudante mayor Tomás de Rocamora   hacia el Gualeguay en una misión pacificadora de esos parajes salvajes.   En esos días conocí   a Azorín un portugués, el padre de la muñeca de porcelana que conversaba con Omar. Luego lo vi muchas veces ya en el recién bautizado Entre Ríos, durante muchos años él vendió armas y comerció cueros. Azorín además vendía productos de   ultramar, escasos en las décadas que vinieron después, las sangrientas. Años luego por él tuve noticias de mi conocido Pérez de Roldán que al parecer vivía cerca del Luján con su lavandera. Los ríos de este país son como mares marrones   que se internan entre frondas y pastizales. Todo es inmenso...

El Hilo. Tercera Parte.

El Hilo. Cuento. Tercera Parte   Millones de marcos de arena me cubren y me aplastan. Me sepultan. Y yo pesando una onza me transformo en bigovino en un raro bigovino de los oasis. Me alimento únicamente de dátiles, quizás a eso debo el dulzor de mi canto. Vuelo, vuelo, vuelo soy un ave mágica como supo contarme Omar, el propio Almanzor mandó a buscar hermanos míos al desierto, donde patrullas de beréberes nos buscaron, para apresarnos en jaulas de oro. Ninguna tristeza resiste el escuchar nuestro canto de bigovinos de Sahara o de los oasis o datileros como nos conocen algunos.   Almanzor nos utilizó para curar de la tristeza a una niña en el palacio de Madinat al-Zahra. Y así se ganó la confianza de su padre   Hisham II   quien lo nombró comandante en jefe de sus ejércitos y ministro todopoderoso del   gobierno de Al Andaluz. Quedamos pocos volando por aquí ahora. Nos atrapan también por la rareza de nuestras plumas caudales, que además de bellas y multic...

El Hilo. Cuento. Segunda parte.

El Hilo (Segunda parte) Los bigovinos nórdicos que no conocen los champiules tienen un plumaje uniforme y son enteramente azules. De un azul profundo, que brilla con la luz dando reflejos tornasolados, pero carecen por completo de las plumas verdosas en sus alas.   Sus ojos parecen mirar con   melancolía y siempre está una lágrima a punto de caer de ellos y rodar por su pico, pues bajan la cabeza y se miran las patitas naranjas. El bigovino por regla es más pequeño que una gallina y más grande que un colibrí. Por lo menos todos los que yo he conocido, que en su mayoría son de Andalucía, pues el único hombre que prefería los nórdicos era mi tío, quizás porque era poeta. A los poetas les gusta la melancolía, en cambio a Juan al parecer lo que le gustaba era la lavandera pues sin que yo me diera cuenta y sin despedirse se alejaba con ella calle abajo. Volví quedar solo, en medio de aquella ciudad chata y extraña. Me entretuve un buen rato mirando los bigovinos silenciosos s...

El Hilo. Cuento para ustedes

"El Hilo" es un cuento fantástico, inspirado en la tambien fantástica fundación de la ciudad de Nogoyá por un cura gaucho. Lo publicaré en dos veces, por su extensión o en tres ya veré. Abrazo para todos y espero que les guste y si no les gusta mil disculpas. El Hilo. Cuento histórico fantástico . (Primera parte) El Hilo. Siento el sol sobre mis ojos, casi no puedo ver. Saco mi mano del bolsillo de mi chaqueta y me apantallo. Así puedo observar a los que se ríen, son los tres marineros esos de los corrillos en el castillo de popa. Los que le robaron la lámpara al capitán Ibáñez, para luego molernos a palos a los demás buscándola. Solo para divertirse. Ahora los veo reírse estruendosamente, sacudiéndose en forma espasmódica y señalando algo en la orilla. La goleta bandea suavemente sobre este mar dulce y enorme que se pierde en el horizonte. Aún dormido y helado a pesar del sol brillante, comienzo a pararme. El aire es transparente bajo el cielo celeste de este Julio aus...

Semana Navideña

Hoy Lunes diecinueve de diciembre para el común de los mortales empieza la semana de la navidad, para los puristas por supuesto empezó ayer, por eso de que la semana empieza los domingos. Como por regla general trato de apegarme a los usos y costumbres de la mayoría, para mí la semana empieza el día lunes, ese dia en que tenés que volver a madrugar para retomar el ritmo laboral. ¡Qué linda es la navidad!  Es la época del año en que festejamos el nacimiento del niño Jesús y nos reunimos toda la familia alrededor del árbol de navidad a comer lechón , con nueces, turrones, chocolate , beber sidra, champán, vino, clericó y lo que venga.  Todo en cantidades suficientes para varios meses de hambruna.  Nos reunimos todos alrededor de la mesa hipercalórica y todos implica la presencia de esos parientes con los cuales nos odiamos el resto del año, y a los que a pesar de la conversión espiritual que experimentamos en estos momentos, estamos a punto de apuñalar con el picahielo vari...

Humillación en el Jardín de Infantes.

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Humillación en el jardín de Infantes Por televisión, en el noticiero del medio día, pude observar la foto de una niña en Salta que fue fotografiada en el colectivo urbano, junto con su hermano en las mismas condiciones, con una notificación de deuda del tamaño de una hoja A4 colgada con un alfiler de su uniforme de jardín de infantes. Yo, como casi todo el mundo, practicamente perdí mi capacidad de asombro, pero ésto realmente me parece de una bajeza intolerable. Sin ser especialista en derecho, tengo entendido que toda la educación es pública, este caso de gestión privada.  Por lo tanto está sometida a la regulación del estado, que seguramente deberá alcanzar con su poder sancionatorio a los docentes responsables de tamaño atropello contra la dignidad de  dos niños.  Soy conciente que la educación privada es una elección y que por lo tanto debe abonarse su costo, pero esa no es la forma de comunicarles a los padres su retraso o incumplimiento.  Me recordó mucho a l...

El fin del mundo llega. Anuncio sobre la fecha exacta.

El fin del mundo y mi prima Marina Como todos ustedes saben hoy once de noviembre de dos mil once, a las once y once horas se acaba el mundo. Lo que  no está bien aclarado es porque huso horario se guía el apocalipsis, por lo que estaremos con la permanente incertidumbre de saber con exactitud en que momento se terminará todo. Bueno no se si esta entrada durará muchas o pocas horas, ya que la estoy escrbiendo el mismo día de la ocurrencia del fin del mundo su duración solo podrá ser de horas y por lo tanto se trata de una entrada efímera. Luego del fin del mundo no existirán ordenadores , ni red , ni lectores. Así que poco importa. Salvo que el mundo estalle en miles, que digo miles, en millones de fragmentos y estos en forma centrifuga sean expulsados hacia el vacío que compone mayormente el universo y en algún momento del futuro, este ordenador y su contenido sean encontrados por alguna forma de vida exótica, en el mismo momento que encuentren todos esos discos grabados y diver...