Entradas

El fin del mundo llega. Anuncio sobre la fecha exacta.

El fin del mundo y mi prima Marina Como todos ustedes saben hoy once de noviembre de dos mil once, a las once y once horas se acaba el mundo. Lo que  no está bien aclarado es porque huso horario se guía el apocalipsis, por lo que estaremos con la permanente incertidumbre de saber con exactitud en que momento se terminará todo. Bueno no se si esta entrada durará muchas o pocas horas, ya que la estoy escrbiendo el mismo día de la ocurrencia del fin del mundo su duración solo podrá ser de horas y por lo tanto se trata de una entrada efímera. Luego del fin del mundo no existirán ordenadores , ni red , ni lectores. Así que poco importa. Salvo que el mundo estalle en miles, que digo miles, en millones de fragmentos y estos en forma centrifuga sean expulsados hacia el vacío que compone mayormente el universo y en algún momento del futuro, este ordenador y su contenido sean encontrados por alguna forma de vida exótica, en el mismo momento que encuentren todos esos discos grabados y diver...

Recordar. Tener memoria.

Recordar. Tener memoria. Negar mi solidaridad de ser con el pasado sobre  tal o cual punto particular es afirmarla (a esta solidaridad) para el conjunto de mi vida.  En el límite, en el instante infinitesimal de mi muerte, no seré ya más que mi pasado. El solo me definirá.  Y los muertos  que no han podido ser salvados y transportados a bordo del pasado concreto de un sobreviviente no son pasado,  sino que sus pasados y ellos están aniquilados.                                                                                        ...

Día internacional

Imagen
Hoy es el día internacional de la lucha contra el cáncer de mama. El más frecuente en la mujer. Facilmente detectable por el autoexámen mensual, ecografia o mamografía anual, según edad. Control médico anual. En tus manos está la intervención oportuna. En las manos del estado proveer los medios necesarios para que todas nuestras mujeres puedan realizarse los exámenes correspondientes en forma gratuita y masiva.  Es triste que en pleno siglo XXI a  300km de la Capital Federal no exista la posibilidad de realizarse una ecografia o una mamografía gratuita, y las mujeres que necesitan realizarselos deban viajar  100 km a realizar colas de madrugada a la intemperie en el Hospital de Referencia de la capital provincial (Paraná) para conseguir un turno. Una  verdadera verguenza.  Hoy es el día internacional de la lucha contra el cáncer de mama, por eso recuerdo esto. Sobre el cáncer de mama y su día internacional: Desde hace varios años, o...

La Morsa Entrada Final

Imagen
Espero que les haya gustado. Entrego la última parte. Abrazos La Morsa Entrada Final -No, yo estoy acostumbrado- dijo el otro mientras pedía otro vaso- a mí no me hace nada. Puedo tomarme una damajuana si quiero, que no me hace nada.-continuó.- Hace quince días salí de gira, como todas las semanas, todo bien, pero cuando volví Mariana me había cambiado la cerradura. No pude entrar. La verdad que me calenté, empecé a patearle la puerta, a gritarle y nada. Me prendí al timbre, cuando me di cuenta estaban todos los vecinos en las puertas mirándome. Pero yo seguí, a mi no me importa lo que dicen los demás, yo seguí, baje del auto la barra de   tiro y   le di a la puerta, a las ventanas a las paredes a todo. Mientras la llamaba a la hija de puta que saliera, que le iba a partir la cabeza en cuatro.- en este punto la morsa adquirió un expresión de ferocidad que terminó de convencer a los últimos parroquianos que quedaban de retirarse, en un momento se puso de pie y empezó a g...

Un Cuento para ustedes: La Morsa Cuarta Parte

La Morsa  Cuarta parte   La morsa se sacudió en un llanto desconsolado dobló el tronco hacia delante y comenzó a golpear la mesa con la frente. Nuevamente desee evaporarme en el aire, pero solo atiné a darle unas suaves palmadas en la espalda, mientras el amigo le decía algo al oído que no pude escuchar como consecuencia de sus estertorosos berridos.   Raúl, el mozo, se acercó, pensando que quizás Domínguez   había sufrido un colapso y debía llamar a la Emergencia. Lo calmé con un gesto silencioso y volvió a la barra dando en su camino explicaciones al oído de otros parroquianos que evidentemente le preguntaban por la escena que se estaba desarrollando en   nuestra mesa Lentamente Domínguez se incorporó, extrajo un pañuelo del bolsillo posterior de su pantalón , se secó las lágrimas y se sonó la nariz con estruendo.   Un matrimonio que se encontraba con sus dos hijos pequeños unas mesas a nuestra izquierda tuvieron que retirarse por el susto que los ni...

Un cuento para ustedes: La Morsa Tercera Parte

La Morsa Tercera Parte - ¡No seas boludo! Que estás diciendo- estalló de pronto Bermúdez, perdiendo súbitamente la calma y el buen humor.  El resto de los parroquianos dirigió su mirada hacia nosotros, desee que Domínguez estuviera en lo cierto y yo fuera invisible. Traté de acurrucarme en la silla empequeñecerme lo más posible. Pero continuó con el encendido discurso que había comenzado. - Nunca pero nunca he escuchado semejante sarta de estupideces. ¡Vendiste la casa y listo! Para que la dejarías cerrada y vacía. Para que se llene de humedad, telarañas, ratones y se empiece a derrumbar por el abandono. No, loco, hiciste lo que tenías que hacer. ¡Ven-der-la!.  Punto a otra cosa. No podes hacer semejante drama por eso- terminó bajando el tono hasta suavizarlo como una suave brisa de verano. Las lágrimas de  la  morsa caían a raudales de sus ojos. Terminó su vaso de vino y elevándolo por el aire pidió otro, al mozo que ésta vez se apresuró a traerlo inmediatamente...

Un cuento para ustedes:La Morsa Segunda Parte

La Morsa (2º Parte) - Te escucho, si tenés ganas de contarme, te escucho. No te lo tomés así.   Simplemente no tenía idea   de que la cosa era tan grave.-contestó mientras miraba al mozo que había dejado nuevamente la bandeja en la barra y se había dirigido a atender otra mesa. - Me sentí tan mal, como te contaba, que después de despedirme de mi hermana que se volvía a Concepción del Uruguay, me fui al cementerio. Aunque no lo creas, al cementerio, me fui al panteoncito donde están los viejos. Y no sabés lo que me pasó. Mirá por eso me vine acá y no me volví a Paraná.- dijo mientras se ponía de pie para dirigirse al baño. Lo miré bambolearse entre las mesas, como un gigantesco muñeco de gelatina vestido con vaqueros y   camisa cuadriculada.   Miré a Bermúdez, que me respondió a su vez haciendo un gesto de sorpresa arqueando las cejas y abriendo sus párpados en forma   exagerada. -Ni enterado, que éste tenía tantos dramas sino no lo traigo para acá- me dijo- ...