Entradas
Mi entrevista con Ruth Benzema
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
En mi último viaje al Norte me alojé en un lindo hotel llamado Marinas del Faro, si la memoria no me falla, sobre el lago de la Ciudad de Termas del Río Hondo en Santiago del Estero. Mi habitación tenía su balcón sobre un pequeño jardincito que terminaba en el mismo lago donde descasaban pequeños veleros multicolores. Un ambiente ideal para escribir en mi libreta. Más allá que lo escrito no tenga en general nada que ver con el paisaje. Los puristas además harán una mueca de desprecio, por mi encabezamiento: “en mi último viaje al Norte…” si para muchos Santiago no es el norte y lo respeto. Pero para mí un entrerriano panzaverde lo es, y para los patagónicos no les digo nada, Bahía Blanca es el norte… en fin el relativismo. Una tarde a pesar de ser Octubre bajé con mi bata y mi toalla, provistas por el hotel y con un logo precioso, a las piletas que están justo bajo el far...
Némesis novela inédita. (otro fragmento)
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
Némesis ( novela) Otro Fragmento para compartir con ustedes Ella que soñó con ser el centro de su atención. De descubrir en sus ojos no esa expresión, rayana con la idiotez, sino la sorpresa del descubrimiento. En definitiva se sentía abrumada por la frustración y se veía a si misma como una tonta. Todo el trayecto hasta la casa de su tía, se sintió invadida y perseguida por miradas burlonas. Descubierta en su infinita tontería. Observada en su desnudez. Apagó el cigarrillo en el cenicero de la mesa de luz y miró por la ventana el cielo encapotado que ahora iluminado por las luces de la ciudad adquiría una luminiscencia amarillenta. Apretando la sobrecama entre sus manos, cerró los ojos. Deseó profundamente poder asir de esa forma la cabellera de Gastón, para que sienta lo mismo que seguramente sintió Tito. Su vida con Tito había sido perfecta, hasta que la separación fue inevitable. Y ella ni siquiera podía imaginárselo ...
¿Por qué Argentina perdió la Final del Mundo?
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
Némesis Novela (inédita) Fragmento
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
Comparto con ustedes otro fragmento de Némesis. Mi novela sigue en el freezer . I La calle Laprida está casi desierta. Algunas banderitas descoloridas y deshilachadas recuerdan el mundial. Todos volvieron a su cápsula, ese exoesqueleto invisible que nos aísla. Atrás quedó la ilusión de lo colectivo. Aquellas muchedumbres hermanadas en la pasión futbolera. Mareas de gorros y banderas celestes y blancas. Gritos y cánticos. La sensación es la de un salón sucio tras la fiesta. Polvo, papeles en el piso en el que aún se adivinan huellas de pisadas, improntas de suelas en los mosaicos sucios. Y en las paredes un cotillón quieto y trasnochado. Sin sentido en ese espacio pleno de silencio. No puedo evitar la comparación, cuando miro la calle quieta, esos vestigios olvidados de la exaltación y la alegría. Miro esa calle a través de sus ojos, soy su mirada. Y me quedo secretamente con esa sensación agridulce con la que se regresa de un baile o un cumpleaños, cuan...
Némesis.Novela(Inédita) Fragmento
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
Comparto con ustedes otro Fragmento de mi novela Némesis. Que está en revisión... o algo así 0 Le atribuyen a Alejandra Pizarnik la frase “La noche tiene la forma de un grito de Lobo”, me dijo un atardecer, la mujer de la ventana. Enigmática y frágil como la estatuilla de cristal de una diosa desconocida. Ella tenía la edad de la muerte de Gardel. Se llamaba Gardenia, pero muchos le decían Tita o doña Tita, algo habitual en esos pueblitos perdidos del interior de Entre Ríos. Lo del nombre me lo pregunté muchas veces. ¿Una flor quizás? Como Azucena o Margarita ¿o un recordatorio de su fecha de nacimiento? Cuando me contó el final de esta historia estábamos los dos solos. Por lo que no tengo testigos. Es mi palabra contra la suya. Y si bien ya no puede desmentirme, los muertos no contradicen a los vivos, muchos seguramente descreen de mis dichos a falta de pruebas. De algunas casas, incluso, me echaron cuando yo conté lo que ella me dijo. ¡Allá ...