domingo, 10 de octubre de 2010

La realidad y la moral religiosa.

La realidad es incontrastable. Cada día, cuando salimos a nuestra puerta, esa realidad que se nos enfrenta es inmodificalble y por lo tanto solo podemos cambiar nuestra actitud hacia ella. Y si por supuesto pensar en como cambiarla, para bien, en lo sucesivo. Por más que en mi fuero íntimo esté convencido que robar es incorrecto, debo ser conciente que existe el delito. Por más que considere que conducir alcoholizado es incorrecto, debo ser conciente que diariamente se pierden vidas por esta causa. Y así, los ejemplos abundan. Dentro de esa realidad existe un dato terrible. Un dato que de solo leerlo nos eriza la piel. Una situación que lamentablemente aqueja a los sectores más desprotegidos de la sociedad. Son las muertes por abortos clandestinos. La principal causa de muerte materna en la república argentina, 82/100.000 nacidos vivos es por esta causa. Vidas de mujeres jóvenes y en su gran mayoría pobres que se pierden por esta práctica. Que por otra parte es un gran negocio para algunos. Quienes hemos visto morir adolescentes casi niñas por un cuadro séptico debido a ello, sabemos cual es esa realidad. Y que distante está de los conceptos abstractos y de los dogmas morales. Por eso creo que es indispensable que se apruebe el proyecto de Ley 0998 sobre ésta materia. No estoy haciendo proselitismo sobre el Aborto, creo que la educación sexual, los medios de control de la natalidad, y la mejora global de la calidad de vida de la población son las soluciones de fondo, pero como expresé antes el Estado debe dar respuesta ante las realidades concretas. Y más aún ante una tan terrible y costosa en vidas como ésta. Se respeta además el derecho de los objetores de conciencia. Nadie prohibirá por otra parte que los distintos grupos confesionales puedan seguir predicando las conductas que consideren adecuadas y se ajusten a sus creencias. Pero el Estado debe garantizar la Libertad y el Acceso Seguro y Gratuito a la interrupción del embarazo, lo que evitará muchas muertes injustas.

lunes, 4 de octubre de 2010

Interpretaciones

Me preguntaron sobre que significado le encontraba yo a "Tema para un tapiz" es realmente un ingenioso relato, abierto a las más variadas interpretaciones. Quizás se trata solamente de un sueño y el general que blasfema y llora solo sueña sus proezas. La realidad lo despierta al amanecer con una espada en su cuello. Quizás es solo una reflexión sobre la cobardía y la valentía. Y aquel general que queda solo, sin un solo hombre, no piensa en llorar ni en blasfemar solo se dispone a pelear y su valentía es la que vence. Una tercera interpretación, siempre en esta forma telegráfica y sumamente acotada, es una reflexión sobre la publicidad y las proclamas del general enviadas con palomas mensajeras, logra su objetivo en un primer momento, pero luego pierde su efecto ante la incontrastable verdad de su cobardía y falta de liderazgo. Y debe haber muchas otras interpretaciones de este excelente cuento de Julio Cortázar. Pero que bueno es poder reflexionar sobre estas cosas y tener un disparador como éste.