jueves, 2 de noviembre de 2017

Addenda

Monotributistas (limite patrimonial- sin discriminar entre monotributistas puros y aquellos que tengan además relación de dependencia), jubilados (modalidad cálculo de reajustes) y economías regionales(impuestos internos). Estados Provinciales (rebajas de impuestos provinciales) En la lista de los que pagarán las rebajas impositivas a las grandes empresas.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

No nos une el amor sino el espanto



“No nos une el amor sino el espanto”  es un verso de Jorge Luis Borges, creo que es la exacta definición de lo que pasó el 22 de Octubre en las elecciones de medio término.    Una contienda nacional pero que se centralizó en  la puja de la provincia de Buenos Aires entre las dos versiones del conservadorismo. A)  El conservadorismo prolijo y  declamado de la alianza gobernante  (Sobre todo del Pro y Coalición Cívica, el radicalismo residual es un furgón de cola con cierta contaminación populista) y B) el conservadorismo populista que encarna Cristina Kirchner con su discurso pretendidamente progresista, pero en la práctica tan o más conservador que el partido gobernante.
 Yo creo que, hoy por hoy,  nadie con dos dedos de frente, cree que en el mediano plazo se pueda alcanzar: A) una disminución de los escandalosos índices de pobreza que dejó el último periodo peronista-kirchnerista (2001 al 2015) ni B) un desarrollo uniforme de nuestro país, basado en infraestructura acorde para desarrollar las riquezas del interior o  C) desarrollo del conocimiento inclusivo para nuevas tecnologías.
Es sabido (y el que no lo sepa analice los hechos concretos) que al conservadorismo neoliberal solo le interesan las obras en grandes centros  urbanos donde están los  votos. (Por eso si bien este gobierno es estéticamente mejor, que el modelo  de salvajismo frívolo del menemismo de los noventa, “cirugía sin anestesia” “Ramal que para Ramal que cierra”, no se diferencia al menos en estas prácticas, especie de menemismo tuneado).  Por lo tanto lamentablemente todo hace pensar que se seguirán  socavando los recursos de los estados provinciales en beneficio del estado nacional y del pretendido “Fondo del conurbano” un invento menemista que la actual y carismática gobernadora de Buenos Aires está reflotando.
 Al populismo conservador que encarna el peronismo residual y del  que el kirchnerismo es su  más refinada expresión,  concibió la Obra pública  también como usina de votos, pero además como elemento de propaganda y como caja para financiamiento  o enriquecimiento de funcionarios y empresarios amigos.
No se debe olvidar  que el recordado presidente Menem y  su superministro Cavallo  transfirieron a  las provincias  la Educación, la Salud, la Justicia, la Policía etc.  Sin los recursos correspondientes obviamente. Por eso que la disminución de impuestos provinciales, que seguramente pueden llegar a ser distorsivos, yo no soy tributarista, como ingresos brutos , sellos etc. aumentarán los déficit  provinciales y  resentirán severamente  los servicios básicos de la población del interior del país. Yo escribí algo sobre la necesidad de repensar la coparticipación federal, pero en un sentido más federal no más centralista. Porque de lo contrario y siguiendo al filosofo Jacobo Winograd: “Billetera mata galán”. La solución de aumentar aún mas los impuestos inmobiliarios rurales y urbanos en un porcentaje de duplica el índice inflacionario oficial, en distritos como Entre Ríos donde ya el gobierno kirchnerista de Uribarri los subió en forma  excesiva no parece ser una buena receta.
Se dice que se propondrá una reforma tributaria casi exclusiva para favorecer a las grandes corporaciones (Las personas físicas por ejemplo no tendrían disminución alguna en el impuesto a las ganancias, el impuesto al cheque se  compensaría con ganancias o sea que monotributistas  por ejemplo  lo seguirán pagando, es que la distorsión es solo para  algunos,  se pondría un impuesto del  15 % al parecer sobre la venta de una segunda vivienda.) Retomando la consabida Teoría del  “Derrame” (joya de los noventa) que como es sabido nunca se produce, o por los menos las grandes corporaciones tienen muy buen pulso y no derraman ni una gota de sus copas.
Se encararía un reforma previsional  (que básicamente  cambiaría el cálculo del reajuste jubilatorio etc) para compensar los déficit originados por las jubilaciones sin aportes promovidas por el otro conservadurismo: El populista.  Dependerá también, seguramente en menor medida, de la posibilidad de blanquear trabajadores en negro.  Estos recursos serían volcados al pago de los Servicios de la Deuda. Cualquier  coincidencia con Martinez de Hoz o  Cavallo no es casualidad. (Ojalá no se les de por poner en marcha la maquinita del Central cuando los caprichos de los grandes financistas internacionales se nos pongan adversos y  tengamos otra Crisis de la deuda.)
La reforma laboral se haría gremio por gremio con la anuencia de los versátiles dirigentes de la central obrera. Probablemente sea la menos problemática.
En su cuento “El problema de Marcie Flint” John Cheever pone en boca  del alcalde de un pueblito de la periferia de Nueva York la siguiente frase: “Me alegro que esté zanjado definitivamente el asunto de la Biblioteca. Tenía algunas dudas, pero estoy en contra de cualquier cosa pública” muchos de los actuales neoconservadores de la alianza gobernante adhieren a este concepto,  sobre todo un grupo marginal de un salvajismo llamativo que de tan economistas no saben nada de los riesgos de las tensiones sociales.  Los otros conservadores los populistas quieren un estado elefantiásico y  utilitario a su intereses .
Yo cuando ganó el ingeniero Macri, allá por Diciembre de 2015,  escribía que por primera vez un conservador ganaba en elecciones libres y que esta era una gran oportunidad para que apareciera una fuerza de centro izquierda moderna realmente progresista.   Esto aún no se vislumbra, todo el aparato gubernamenta , inteligentemente por cierto, propicia la dicotomía con el kirchnerismo-peronismo residual.  Hasta algunos periodistas supuestamente de  izquierdas  reivindican al kirchnerismo como vehículo para  los logros de las clases menos favorecidas. (Sorprendente pero real, o quizás han perdido su capacidad de sano juicio para discernir la disociación entre discurso y praxis)  En realidad mientras exista esta falsa dicotomía nada cambiará realmente en nuestro país.
Así nos seguirá uniendo el espanto, en este caso el  espanto al autoritarismo, la corrupción generalizada.   Ojalá ese espanto no nos cueste muy caro, como ocurrió en la década del noventa. En  química el catalizador favorece o desfavorece una reacción química sin participar en ella,  eso ocurrió con la corrupción kirchnerista, los despropósitos discursivos del kirchnerismo duro en contra de la clase media y la absoluta falta de autocrítica de la principal candidata opositora de la provincia de Buenos Aires. Catalizando el triunfo oficialista  en las elecciones de Octubre.
Ojalá en el  futuro a unos y a otros nos unan  las ideas, los proyectos de país, los consensos básicos.  ¡Ojalá dejemos de elegir entre astillas del mismo palo!  Empresarios millonarios que participan en política para defender sus intereses corporativos o  Políticos millonarios que juegan a ser empresarios para defender también sus intereses corporativos.


miércoles, 16 de septiembre de 2015

Repercusiones del Sismo en Nogoyá (Entre Rios)

 En Nogoyá como en casi todo el país. se movieron las lamparas y temblaron los vidrios a las 19 58hs. Yo no lo percibía así desde el terremoto de Caucete, hace cuarenta años. Es que estamos en la mesopotamia argentina entre los ríos Paraná y Uruguay a miles de Km del epicentro. Luego 10 minutos después ocurrió lo mismo con menos intensidad.  Dicen los informativos que se percibió hasta en Brasil.

jueves, 26 de marzo de 2015

Némsis Novela Inédita. Fragmento

Les dejo otro fragmento...




-¿Estás seguro de eso?-preguntó Bataglia entre escéptico y risueño.-no me parece tarea fácil eso de la encuesta. Y nunca había escuchado sobre ese departamento pero debe ser muy concurrido- volvió a reír.
-¿Por qué no le crees?-intercedió Marisol- A mi me parece algo novedoso, es como aplicar el método científico-dijo mirándolos alternadamente y haciendo caso omiso de la broma de Cabral.
-Bataglia. Bataglia-dijo Cabral con aire doctoral-Los grandes descubrimientos siempre fueron recibidos con desconfianza. ¡Cuántos que hoy son admirados como próceres de la ciencia tuvieron que soportar las burlas de sus coetáneos!
-Bueno no es para tanto-lo interrumpió Bataglia mientras saludaba a Formica y Cachito Roth que ingresaban por la puerta de la ochava. El primero era hijo de un ex decano de la época de los radicales, el segundo sobrino del adjunto de Cirugía Tres, que pronto sería jefe, cuando el viejo Sánchez Cao se jubilara a fin de año. Eran alumnos brillantes, pero mantenían un cierto espíritu de elite.  Jugaban al rugby y navegaban en el río, nunca se los veía en las peñas de estudiantes, o mejor dicho rara vez. En una de esas raras veces Bataglia los había tratado. Con Gastón eran asiduos a las peñas y él era un muchacho extrovertido y sociable, residuo quizás de aquellas ansias de agradar y sentirse integrado, a los que su situación familiar lo había empujado. Les había caído simpático con su humor fresco y espontáneo. No era que se hubieran convertido en amigos, no nada de eso, pero se formó un cierto lazo entre ellos, lazo laxo por cierto, no de camaradas asiduos solo circunstanciales.
La mano de Cabral sobre su antebrazo lo llamó a la realidad, apartándolo de aquellos recuerdos que captaron su atención por un instante. A él le ocurría con frecuencia eso de irse en divagaciones inexplicables. El otro lo tenía asido del antebrazo y casi inclinado hacia él le hablaba.
-Galileo Galilei es un claro ejemplo-le decía- Darwin, y tantos otros. Yo estoy dispuesto a asumir ese precio. El de la incomprensión.
-¡Mirá que sos loco Cabral!- le contestó, mientras buscaba en Marisol algún apoyo para salir de esa charla tan poco conducente rayana con la absurdidad.
-Yo en su lugar, lo pensaría-terminó Cabral mientras se levantaba y se dirigía al mostrador a pagar su café. Marisol lo miró alejarse y dijo
-Mirá si este loco tiene razón y aprueba de esa forma.
- En una de esa tiene suerte y lo logra, pero no creo que sea por su método- contestó Bataglia.
-¿Qué vas a hacer?- preguntó la muchacha palmeando su bolso.
-Nada, tengo que estudiar y tengo hambre.
-Vamos a mi departamento estudiamos un poco y tomamos unos mates. Tengo que ver algo de Gineco para esta tarde.
-Bueno vamos.
Luego de pagar salieron por la puerta de avenida Francia, la mañana era luminosa, el sol golpeaba contra las fachadas, anunciando el próximo calor del verano. No quedaba más que el recuerdo de la llovizna de la tarde anterior. Bataglia se quitó el guardapolvo y se lo puso sobre su hombro izquierdo sosteniéndolo con un dedo.

martes, 17 de marzo de 2015

Némesis. Novela Inédita.

Les dejo otro fragmento....






Bataglia soñaba con un café mediano ya antes de salir de la clase de Neumo,  trató de recordar cuantos pesos llevaba en el fondo de su bolsillo para ver la posibilidad de comerse una medialuna. Estas monedas le parecieron escasas, de lo contrario debería volverse a pie hasta la pensión, y definitivamente deseaba evitarlo hoy. A veces lo hacía con gusto, es bueno de vez en cuando estirar las piernas, pero solo cuando se tiene ganas o no hay más remedio. Su estómago sin embargo le reclamaba otra actitud, podría gastar hoy a cuenta del viaje de mañana, bueno eso ya lo vería, sobre la marcha. Caminó por el pasillo techado del hospital junto a Marisol y Cabral, cruzaron Urquiza hacia el viejo bar de la esquina, la avenida Francia soleada se extendía hacia el barrio Pichincha.  Ocuparon una mesa desocupada sobre la vidriera que daba frente al hospital, por Urquiza, también existen mesas sobre las vidrieras que dan a Francia pero estaban todas ocupadas, incluso en otras oportunidades más cerca de fin de año, cuando se están tomando exámenes, los dueños sacan algunas mesas a la vereda, bajo la sombra de las tipas. Cuando Bataglia recibió su café lo endulzó con varios sobres de azúcar. Así me subirá la glucemia pensó, y no tendría que gastar sus preciadas monedas.  Conversaron un rato largo sobre el tema de la clase a la que habían asistido, costumbre muy arraigada entre los estudiantes, que permanecen enganchados con los teóricos. Marisol como siempre se veía nerviosa, la proximidad de los finales incrementaba su ansiedad crónica. Cabral en cambio, como estudiante veterano, siempre peinado con fijador, bien afeitado y seguro de si mismo, ya tenía el aspecto de un médico aunque recién estuviera cursando materias de cuarto año.  Trabajaba como telefonista en un servicio de emergencia, era su costumbre quejarse de Damonte, un abogado que era su jefe y que al parecer tenía por costumbre maltratar a las personas bajo su mando. Pero Cabral hoy estaba muy tranquilo ni se acordó del avenegra. Había pergeñado un sistema infalible para aprobar medicina interna, consistente en una especie de encuesta a realizarse con quienes habían rendido en los últimos tres turnos. Explicó con detalle, que de esa forma podía reducirse lo que era necesario estudiar a fondo a no más de un veintidós por ciento de la materia y otro veinte por ciento en forma somera. Cabral estaba convencido que el otro cincuenta y ocho por ciento no era necesario ni siquiera leerlo. Afirmaba las bondades de su método con un convencimiento propio de un pastor iluminado por una revelación divina.  No solo profesaba su fe sino que ejercía un proselitismo casi fanático.
-¿Pero esa encuesta no te llevará más tiempo que el que te insumiría  estudiar todo?- preguntó Bataglia mientras terminaba su café hiper endulzado.
-Y un tiempo te lleva… lógico- contestó Cabral.
-¿Cómo podés saber con exactitud quienes rindieron en los últimos tres turnos? Y donde encontrarlos además.
-Eso es algo sencillo tengo conocidos en alumnado, fotocopiamos las actas y chau. Nada complicado cuando conocés las personas adecuadas. Siempre son más importantes los contactos, que cualquier currículum vitae, acordate de eso pendejo, siempre acordate.
-Claro, tenés razón- terció Marisol, mirándolo con sus  grandes ojos y acomodando mecánicamente su bolso sobre las piernas como si temiese que alguien se lo robara, era una de sus actitudes repetitivas. Así como otros se comen las uñas o se acomodan el pelo, ella manipulaba su bolso, con las palmas de las manos hacia abajo o  hacia un lado o el otro como si se tratara de una masa de arcilla a la que quería dar forma.
- Por supuesto que tengo razón-contestó Cabral satisfecho, de tener una seguidora para su teoría- es solo el estudio de las probabilidades. La idea la tuve un día que el profesor Altamirano, en primer año, en anatomía para ser más preciso, a todos les había preguntado por el trayecto inguinal. ¡A todos! Pero solo pude perfeccionarlo ahora, noches enteras estuve pensando como hacerlo. Y de repente encontré la forma. Una encuesta. ¿Cómo se obtiene la información para cualquier estudio? Sobre lo que sea, parasitosis, desnutrición, número de consultas al departamento de masturbología, cualquier cosa, ¡Con encuestas!

sábado, 7 de marzo de 2015

Némesis. Novela Inédita.

Les dejo otro fragmento... de esta novela en permanente transformación como la circunvalación de Rosario...



A muchos kilómetros de distancia y muchos años atrás, en una habitación de final de verano, donde se aspiraba un suave aroma de jazmines y azahares.
Muriel terminó de armar su bolso, con todo lo indispensable para su vida en Rosario, Tito la miraba con unos ojos en los que ella advertía cierta tristeza. Pero en el fondo de aquella mirada ella presintió un doblez, una cierta ambigüedad. Le devolvió la mirada y advirtió con más nitidez eso que temía. Cerró el cierre relámpago  y se sentó sobre la cubre cama de un color borravino desteñido por los sucesivos lavados. Tito no emitía sonido, solo la miraba. Ella bajó los ojos y derramó algunas lágrimas que cayeron  sobre sus vaqueros celestes. Él pareció advertir aquello y se acercó sin atreverse a tocarla, quedó cerca de ella en una actitud expectante. Ella no lo miró, pero advirtió su proximidad, quizás por el calor de su cuerpo, ese cuerpo que pronto estaría a tantos kilómetros de distancia. Y lo supo, por primera vez la sospecha se transformó en certeza y lo supo. Supo que él la reemplazaría por otra, quizás por Celeste, que siempre se le acercaba en su ausencia. Quizás por Marta, a quien había sorprendido llamándolo desde su jardín aquella tarde del último otoño. Y ahora todas esas piezas encajaban perfectamente en el rompecabezas de su pensamiento. Él permanecía en silencio, solo se podía advertir su respiración un tanto rasposa. Muriel comenzó a llorar en forma desconsolada con las manos en su rostro, sufriendo espasmos de amargura. Él se puso de pie y salió por la puerta hacia el pasillo. Ella comprendió que él no la podía acompañar en su partida, comprendió además que ella debía partir. Un intenso dolor la invadió al aceptar lo inevitable de la traición. Todo  había complotado para que ese final fuera inevitable. Se secó las lágrimas con un pañuelo celeste y se acostó con las manos entrelazadas tras su cabeza, el bolso cayó al piso con un ruido sordo y quedó tumbado de lado. ¡Tito! ¡Hay Tito! ¡Yo que te quise tanto!